google-site-verification=FRCu69N9a4YBX7KF3q4H3foYbM2P4dGbY Marxismo y mercados: Acerca de los mal llamados “paraísos fiscales”

viernes, 16 de agosto de 2024

Acerca de los mal llamados “paraísos fiscales”

 

Los paraísos fiscales destruyen la eficacia potencial de las políticas fiscales

La organización Tax Justice estimó en 480.000 mill de dólares la evasión fiscal para 2023.

Según la Red para la Justicia Fiscal de los datos publicados por la OCDE indica que las empresas multinacionales pagan 245 mil millones de dólares menos en impuestos corporativos de lo que deberían, no es posible identificar qué empresas multinacionales son responsables del abuso fiscal

 

 

Un poco de historia

Ya en 1713 en Ginebra se prohibía a los bancos compartir información de sus clientes. A lo largo de la historia la banca suiza infundía misterio y respeto pòrla opacidad de sus movimientos financieros.

Parecía un mito que se utilizaba en novelas y películas, sin embargo, era real. que era una realidad, el secreto bancario atraía hacia sus bóvedas grandes fortunas de orígenes diversos.

Como antecedente de los paraísos fiscales debemos mencionar el caso de países como Suiza o Liechtenstein que crearon el “secreto bancario” por el cual se mantenía bajo resguardo la identidad del depositante ante terceros incluso ante las administraciones tributarias

Mafiosos, espías y empresarios se acercaban a las lujosas oficinas de Ginebra o Zúrich donde guardaban acciones, bonos, joyas, documentos secretos o millones de dólares, libras esterlinas, etc.

Sin embargo, no fue un invento suizo. Ya las primeras entidades italianas dedicadas al negocio bancario lo habían puesto en práctica en el siglo XVII. La singularidad del caso suizo es que el secreto bancario está consolidado a través de una ley. En 1934 Suiza blindó legalmente el secreto bancario. El artículo 47 de la Ley bancaria de Suiza establece sanciones penales para quienes violen la norma.

A partir de la Primera Guerra Mundial los fondos que arribaban al país helvético desde Francia, Alemania, Italia y Austria crecían exponencialmente.

Así se consolidó el primer “paraíso” fiscal en el corazón de Europa occidental.

La principal causa era la evasión fiscal. Grandes masas de fondos huían de la “voracidad” es decir el aumento de los impuestos de los países vecinos.

Durante la segunda guerra mundial la banca suiza no tuvo inconveniente de jugar a dos puntas en función de su “neutralidad”.

En la década de los treinta el relato fue que blindaje se utilizaba para proteger los bienes de las familias judías de las garras nazis. Sin embargo, se sospecha que, cuando los nazis obligaban a los judíos a repatriar sus bienes, los suizos hacían “la vista gorda”. La comisión Volker no logró demostrarlo, pero se encontraron evidencias de las trabas para recuperar parte de esos fondos. Finalmente los suizos debieron aportar más de 1.200 millones de dólares para compensar a las víctimas.

Los bancos suizos nunca cerraron sus puertas a. las relaciones financieras con los nazis. Inclusive hasta finales de la guerra el Banco Nacional de Suiza continuó adquiriendo reservas de oro del Reichsbank hasta poco antes de la finalización del conflicto.

Las filtraciones

No siempre el secreto fue secreto. Un antiguo empleado de UBS (Unión de Bancos Suizos) Bradley Birkenfeld denuncio prácticas irregulares. Denunció a miles de clientes.

También se produjo en enero de 2013 la quiebra del Banco Wegelin, considerado el banco helvético más antiguo. La caída ocurrió al reconocer ante la justicia norteamericana haber ayudado a 100 clientes norteamericanos a eludir 1.200 millones de dólares en impuestos.

En 2021 UBS reconoció que la adquisición del Credit Suisse le incorporó una pesada herencia. Las malas prácticas y pleitos legales le obligaron a pagar 387 millones de dólares por la gestión del caso Archegos, un fondo buitre de EEUU, que colapsó en marzo de 2021. Está caída impactó en varios bancos, entre ellos el  Credit Suisse.

Las multas aplicadas al UBS fueron por “prácticas inseguras y poco sólidas en la gestión del riesgo de crédito de contraparte”.

La investigación de la Supervisora Suiza del mercado financiero determinó que el Credit Suisse había “vulnerado de forma grave y sistemática la ley del mercado financiero, en su relación con el fondo Archegos”.

Rudolf Elmer fue despedido en 2002 de su puesto de jefe de operaciones en la filial del banco suizo Julius Baer ubicado en el paraíso fiscal de las Islas Caimán. Tras ocho años en el cargo, su vida ha estado centrada en conseguir que el secreto bancario se rija por principios morales y éticos,

En el año 2011 el ex banquero entregó a Wikileaks datos de 2.000 clientes sospechosos de evasión fiscal. Al respecto expresó: El secreto bancario es el robo más grande de la historia de la humanidad y tiene consecuencias catastróficas para las personas más pobres de la tierra".

Una importante filtración fue la del ex informático de la filial suiza del HSBC Hervé Falciani; copió datos personales de más de 100.000 clientes de bancos suizos.

La sucesión de escándalos provocó consecuencias para algunos bancos suizos. Uno de los efectos fue la pérdida de hegemonía de  Suiza que fue arrebatada por otros destinos: Hong Kong, Singapur, etc.

Grandes masas de fondos se gestionan a través de estas “cloacas financieras” grandes fortunas provenientes de operaciones de grandes empresas mezcladas con los fondos provenientes del trafico de drogas y armas entre otros delitos.

 

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La posguerra

El final de la IIa GM impulsó cambios importantes a nivel planetario. Uno de estos fenómenos fue el ascenso de EEUU a un plano hegemónico hasta entonces ocupado por Gran Bretaña.

Si bien exiten antecedentes en el siglo XVI, es especialmente durante la primera mitad del siglo XVII que se desarrollan un conjunto de colonias, protectorados, mandatos y dominios gobernados por el Reino Unido de Gran Bretaña, entre ellos trece colonias en la costa atlántica de América del Norte. Ocuparon además algunas islas del Caribe como Jamaica y Barbados.

La consolidación del Imperio se logró luego de la Guerra de los Siete años (1756-63). El conflicto finalizó con la derrota de Francia y sus aliados y la victoria del grupo que integraba Gran Bretaña que incorporó bajo su omperios a Canadá, India, Senegal, Florida e islas del Caribe. (Dominica, Granada, San Vicente y Tobago).

La expansión del Imperio Británico continuó. Entre 1815 y 1922 tuvo su apogeo con la ocupación de vastas áreas de Asia, Africa y Oceanía. En 1921 ya era el imperio más grande de la historia.

Su declive comenzó al finalizar la IIa.GM. Con el  comienzo de los procesos de descolonización el imperio perdió territorios en Asia y Africa. La devolución de Hong Kong a China en 1997 marca un hito histórico.

En la actualidad Gran Bretaña conserva catorce colonias ultramarinas entre ellas Las Islas Malvinas, Bermudas y Gibraltar.

Panorama de posguerra

Al finalizar la IIa.GM con la desintegración del imperio colonial el Reino Unido perdió la primera posición a nivel mundial. Hasta entonces las principales colonias eran:

en África: Egipto, Sudán, Kenia, Somalia, Nigeria, Rhodesia y Sudáfrica.

en Asia: India, Pakistán, Birmania, Malaca, Borneo, Nueva Guinea y Singapur más

 todo el continente de Oceanía (Australia y Nueva Zelanda).

El colonialismo británico duró casi 300 años, a partir de 1945 parte de ese espacio lo fue ocupando EEUU, con un “colonialismo” diferente.

Encarando un “nuevo negocio”

Piratas filibusteros y “gentlemen”

Al terminar la fase colonialista, banqueros, abogados y contables de la City de Londres crearon una red de paraísos fiscales en territorios de ultramar que estaban bajo dominio del imperio (Caimán, Jersey, Barbados, etc.) y cuyas operaciones quedarían bajo su control total. Uno de sus objetivos era además mantener el poder de la Libra esterlina.

La City de Londres era el centro financiero global mundial. Pronto aparecieron competidores que, con el tiempo, pasaron a ser socios. 

El dominio del sector financiero pasó a ser una fortaleza para el Reino Unido.

En 1956 el presidente egipcio Nasser decidió nacionalizar el Canal de Suez, que era propiedad de Egipto, pero que estaba concesionado a empresas británicas y francesas. El RU intentó intervenir militarmente, pero, su propósito, fue desbaratado por la intervención de EEUU y la URSS.

La City fue generando artimañas jurídicas para poder desarrollar operaciones financieras en los paraísos fiscales. Las operaciones se originaban fundamentalmente en evasión fiscal, pero también, operaciones de los cárteles de la droga, comercio ilegal de armas, etc.

El Banco de Inglaterra daba el “salvoconducto”. Emitió una norma por la cual, si dos actores no residentes operaban en una moneda extranjera, p ej. dólar, la operación quedaba bajo su jurisdicción.

Estudios recientes revelan que más de un tercio de la riqueza mundial se encuentra alojada en paraísos fiscales 

Estados Unidos maniobró para que el dólar fuera moneda mundial especialmente a partir de los 70 del siglo XX, cuando abandona el patrón oro.

Necesitaban mantener al dólar como moneda hegemónica. En combinación con su socio inglés   se estableció el mercado de eurodólares. En Londres, para diferenciar estas actividades de sus actividades domésticas, los bancos tenían dos conjuntos de cuentas separadas. 

El Banco de Inglaterra, declaró que las cuentas no estaban en Londres, sino en otro lugar y por tanto no era su responsabilidad regularlas. La hipocresía de los británicos no reconoce límites. 

Se trata de proporcionar un espacio legal en el que se finge que una actividad no sucede, donde SI está sucediendo. Se pretende que una actividad no sucede en el lugar donde está regulada y sujeta a impuestos, sino que está ocurriendo en otra parte. ¿Dónde? no importa: siempre que no sea en Londres, lo cual es una apariencia. Cada nueva sociedad es un pequeño legajo archivado en una oficina. El dinero pasa on line en las cuentas de titulares ficticios. 

Cuando los bancos estadounidenses cayeron en cuenta que en Londres estaba la posibilidad de evitar las regulaciones de Washington, trasladaron sus operaciones a la City. 

Al mismo tiempo que los bancos de EU, se estaban mudando a Londres, se ampliaba el espacio financiero lejos del RU, en las jurisdicciones off shore británicas especialmente en las ex colonias de ultramar.  

El mercado de las off-shore vivió un boom sin precedentes. Las leyes y reglamentos de los “paraísos” eran redactados por abogados y funcionarios llegados desde Londres a los territorios de ultramar.

 

Todo muy ilegal, con el dinero del negocio de la droga, comercio de armas  etc. presente en grandes cantidades sumado a  la gran evasión de impuestos. El Banco de Inglaterra seguía los acontecimientos desde Londres y señaló en un informe “secreto”, del 11 de abril de 1969:  “es necesario que cuestiones como estas, que en la mayoría de los casos serían entes ficticios moviendo bienes fuera de las islas, no se vayan de nuestras manos”. 

No se puso objeción para que se proporcione refugio para los no residentes, pero había que asegurarse que no se fugase capital del RU a la zona no esterlina, que los fondos quedaran  fuera de jurisdicción británica. 

 En 1980, alcanzó un total de 500 mil millones de dólares y en 1988, 4.8 billones. En 1997 casi 90% de todos los préstamos internacionales se realizaron por medio de este mercado. 

En RU, la “City of London Corporation”, es prácticamente un Estado dentro de otro Estado, una empresa privada que realiza todas las funciones de un consejo local, con fuerza política y tribunales privados. 

Es una entidad separada de Londres desde el punto de vista  político y administrativamente. Tiene su propio alcalde que es llamado el “lord alcalde”, distinto del alcalde de Londres y tiene sus propias reglas. Estas reglas vienen desde el año 1067, con Guillermo El Conquistador.

BCCI

Una historia para destacar es la del BCCI. Un documental en you tube (Telaraña- El segundo imperio británico) narra su historia.

El relato es útil para catalogar la catadura moral de muchos de sus actores en la vida real.

El  Bank of Credit and Commerce International, cuyas siglas son BCCI, fue uno de los principales bancos internacionales de la década de 1970 y 1980. Fue fundado en 1972 por Agha Hasan Abedi, un financiero pakistaní y se registró en Luxemburgo y estableció su sede en Londres.

 Llegó a operar en 78 países, tenía más de 400 sucursales. En 10 años sus activos superaron los 2 mil millones de dólares, llegando a ser el 7º mayor banco privado del mundo por el volumen de sus activos.

El BCCI se dio a conocer mundialmente por sufrir una estrepitosa quiebra en 1991. Mientras estuvo activo se le asoció a diversas actividades delictivas, en particular al blanqueo de dinero procedente de los carteles colombianos de la droga y del dictador Noriega presidente de Panamá. 

 

Actividades de la CIA 

Richard Kerr, subdirector de la CIA dijo que esta organización utilizó al BCCI para apoyar las actividades de inteligencia estadounidense en el extranjero. El banco también estuvo involucrado en fraudes financieros, lavado de dinero, y financiamiento del terrorismo. 

El BCCI constituyó un crimen global internacional, de una escala difícil de imaginar. El Banco de Inglaterra tenía `pleno conocimiento de las irregularidades, pero, en vez de supervisar como se debía, y a pesar de  denuncias al respecto, trató de evitar el colapso. 

Londres era un lugar para que los bancos hicieran negocios que no estaban permitidos en otros lugares, donde los banqueros jefes no tenían que preocuparse por las consecuencias de sus acciones.

Como síntesis podemos decir que la City de Londres se transformó de ser el corazón financiero del Imperio británico en el centro que opera un alto porcentaje de  las finanzas globales que, además, es parte de una telaraña de jurisdicciones de ultramar que se convirtieron en paraísos fiscales que administrann riqueza de todo el planeta.

En la actualidad no menos del 25% de las finanzas internacionales se lleva a cabo en territorio británico, las jurisdicciones secretas del mundo están bajo su protección. Se estima que el 50% de la riqueza extranjera está oculta en paraísos fiscales de la órbita británica.

La City de Londres tiene una superficie de dos km cuadrados, viven unas 9.000 personas, pero, cada día entran a trabajar 350.000, de la cuales el 80% se dedican al sector financiero. Tal vez Nueva York es un centro financiero mayor pero fundamentalmente trabaja con fondos de EEUU.

La hipocresía:

Las declaraciones de los responsables de las instituciones que operan off shore son notables por su hipocresía:

 

Consultado por la Red para la justicia fiscal el responsable de las Islas Cayman declaró:, Cayman Finance declaró : “Las normas de transparencia de las Islas Caimán se basan en normas mundiales reconocidas […] La Tax Justice Network(TJN) ignora que las Islas Caimán cumplen con las normas mundiales”.

 Luxemburgo utilizó la misma cantinela en febrero de 2021 en respuesta a la investigación de Open Lux al afirmar : “Luxemburgo respeta plenamente todas las normativas europeas e internacionales sobre fiscalidad y transparencia, y aplica todas las medidas comunitarias e internacionales en términos de intercambio de información para luchar contra el fraude y la evasión fiscal”

 

El estudio de los paraísos fiscales demuestra que aquellos países que legislan normas fiscales mundiales, luego, hacen lo posible para que las empresas las ignoren.

 

El Estado de la Justicia Fiscal 2020 de la Red para la Justicia Fiscal informó en noviembre de 2020 que los países de todo el mundo están perdiendo más de 427 mil millones de dólares en impuestos cada año debido al abuso fiscal corporativo internacional y la evasión fiscal privada.

 

La lista de países o zonas de exclusión fiscal está encabezada por los 10 mayores facilitadores de evasión: Islas Vírgenes Británicas (territorio británico de ultramar); Islas Caimán (territorio británico de ultramar); Bermudas (territorio británico de ultramar); Países Bajos; Suiza; Luxemburgo; Hong Kong; Jersey (dependencia de la Corona británica); Singapur y Emiratos Árabes Unidos.

El análisis detallado demuestra que son los países ricos los principales responsables de la evasión fiscal a nivel global. El mayor volumen de evasión se concentra en las empresas multinacionales. Los Estados “no logran detectar” ni prevenir el fraude fiscal corporativo, a pesar de los continuos reclamos de las organizaciones sociales defensoras de una fiscalidad más justa, sus demandas no son atendidas.

El índice de paraísos fiscales del año 2021 revelo que los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) son responsables del 68% del riesgo de abuso fiscal. Este dato contradice el cumplimiento de los objetivos iniciales e históricos de la organización contra los paraísos fiscales.

Conviene observar que   las Islas Vírgenes Británicas, Caimán y Bermudas son tres territorios británicos de ultramar en los que el gobierno del Reino Unido cuenta con plenos poderes para imponer o vetar la legislación y donde el poder de nombrar a los principales funcionarios del gobierno recae en la Corona británica.

Dentro del territorio de EEUU el estado de Delaware es un paraíso fiscal, se lo llama capital mundial de las empresas fantasma 

El Índice de Paraísos Fiscales Corporativos clasifica a cada país en función de la intensidad con la que los sistemas fiscales y financieros del país permiten que las empresas multinacionales transfieran sus beneficios fuera de los países en los que operan y, en consecuencia, paguen menos impuestos de los que deben pagar allí. El índice evalúa el sistema fiscal y jurídico de cada país con una “puntuación de paraíso fiscal corporativo” donde cero representa nulo margen para el fraude fiscal corporativo y 100 un margen incontrolado para el fraude fiscal. Este resultado se complementa con el volumen de actividad financiera realizada en el país por parte de las empresas multinacionales, para por último calcular el grado del abuso fiscal corporativo transfronterizo facilitado por el país.

Además de la evasión de las multinacionales no debemos olvidar la facilitación del secreto bancario para los fondos provenientes directamente de actividades delictivas. Uno de los destinos privilegiados en este aspecto son las Islas Caimán, territorio británico de ultramar que tiene una puntuación 100 en el índice …abarca toda la gama de delitos. Caimán es la “joya de la corona de la telaraña del Reino Unido” que ópera como una red mundial de paraísos fiscales que blanquean y transfieren dinero dentro y fuera de la City de Londres. A pesar de ello y gracias al intenso lobby fue eliminada en 2020 de la lista negra de los paraísos fiscales de la UE.

En el estudio de la situación global aparece en primer lugar el Reino Unido y su red de territorios de ultramar, dependientes de la Corona, en los que cuenta con plenos poderes para imponer medidas y normas a su exclusivo arbitrio, designar funcionarios: es la “telaraña del Reino Unido”

EE.UU. UU., que ocupa el segundo puesto en el Índice de Secreto Financiero 2020, pero el 25 en el Índice de Paraísos Fiscales Corporativos. Otros se especializan en facilitar el abuso fiscal corporativo, como Bermudas, que ocupa el tercer puesto en el Índice de Paraísos Fiscales Corporativos, pero el 40 en el Índice de Secreto Financiero. Y, por último, algunos se especializan en facilitar ambos tipos de abuso fiscal, como Caimán, Suiza, los Países Bajos, Luxemburgo, Hong Kong, Singapur, las Islas Vírgenes Británicas y los Emiratos Árabes Unidos

 

Un caso para destacar es el de Emiratos Árabes Unidos que entraron en el top 10 merced a una inyección de 250.000millones de dólares provenientes de Países Bajos. A partir de haber recibido esos ingresos aumentó en un 180% la actividad financiera del estado, especialmente por la intervención de las multinacionales.

La permisividad de las normas vigentes en los EAU los ha convertido en un centro financiero apto para las multinacionales que operan en Asia y África.

También Suiza, Luxemburgo y Países Bajos ocupan destacados lugares como grandes facilitadores de evasión fiscal. Si sumamos el Reino Unido son los responsables de casi de la mitad de la evasión fiscal mundial.

 

Liz Nelson , directora de justicia tributaria y derechos humanos de la Red para la Justicia Fiscal, declaró:

“Los países más ricos del planeta están privando al resto del mundo de 166 mil millones de dólares en impuestos corporativos cada año al permitir que las mayores empresas multinacionales paguen menos impuestos de lo que deben. Los países de la OCDE pueden alegar que se rigen por las normas tributarias mundiales de la OCDE, pero el hecho es que las normas fiscales de escaparate que imponen al resto del mundo privan a los países más pobres del equivalente a 26 millones de salarios anuales de personal de enfermería cada año, o 50 salarios anuales de enfermeras por minuto. Es hora de que las Naciones Unidas establezcan nuestras normas fiscales mundiales, donde la democracia y los derechos humanos de las personas se antepongan a la plutocracia y los super yates”..

Moran Harari, investigadora principal sobre índices en la Red para la Justicia Fiscal, afirmó:

“¿Cómo puede la OCDE atribuirse liderazgo mundial en la protección contra el abuso fiscal corporativo cuando no detecta el 98 por ciento de los riesgos de fraude fiscal corporativo? Cada vez que se denuncia a un paraíso fiscal como Caimán por permitir que se pierdan miles de millones mediante el abuso fiscal corporativo, inmediatamente replican que todo lo que hacen se adecúa a las normas mundiales de la OCDE.  Al calificar los sistemas fiscales de los países responsables del 98 por ciento del abuso fiscal corporativo del mundo como “no nocivos”, la OCDE otorga a los mayores paraísos fiscales la cobertura que necesitan para seguir causando estragos”.

“A fin de obtener la aprobación de sus países miembros más poderosos, la OCDE tuvo que suavizar sus normas fiscales mundiales hasta el punto de quedar obsoletas. En lugar de eliminar los paraísos fiscales, las normas mundiales de la OCDE los normalizaron. Únicamente un convenio fiscal de la ONU, en el que las normas mundiales estén determinadas por la democracia y no por la plutocracia, puede lograr que los paraísos fiscales sean cosa del pasado”.

La ausencia de normas sancionadoras cuenta con la complicidad de lobbies de legisladores, medios de comunicación y funcionarios que operan para ocultar la verdadera dimensión del problema.

Paul Tang, eurodiputado por la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas y presidente de la subcomisión de asuntos fiscales del Parlamento Europeo, criticó en forma enfática que “Países que no gravan los ingresos corporativos permanecen fuera de la lista, dejando la puerta abierta a la evasión fiscal a gran escala… Los juegos políticos deben ser eliminados del proceso de inclusión en la lista para que un país pueda evitar ser incluido en la lista solo mediante reformas y no mediante una ofensiva diplomática”. (2) (Comunicado de prensa del 17/2/2021)

 

Los datos que aportó el Índice de Paraísos Fiscales Corporativos 2021 incidió para que la Red para la Justicia Fiscal y economistas y activistas de todo el mundo reclamaran la aplicación del panel FACTI de la ONU. El Panel debe ser utilizado para examinar la responsabilidad, transparencia e integridad de las actividades financieras en cumplimiento de la Agenda 2030 y los ODS (Objetivos de desarrollo sustentable).

Lamentablemente el papel de la ONU cada día es más decorativo que eficiente.

La OCDE fue duramente criticada el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz declaro:

 “Las propuestas en la OCDE simplemente no son adecuadas, realmente representan el secuestro de esta agenda por parte de las empresas multinacionales y los países que están estrechamente aliados con esas empresas multinacionales”.

 

Expresiones críticas de expertos:

Alex Cobham, director ejecutivo de la Red para la Justicia Fiscal, declaró:

“No es necesario ser un experto en fiscalidad para entender por qué un sistema fiscal mundial programado por un grupo de ricos paraísos fiscales está provocando una hemorragia de más de 245 mil millones de dólares en impuestos corporativos perdidos al año.

 

El Dr. Dereje Alemayehu , coordinador ejecutivo de la nominada al Premio Nobel de la Paz Alianza Mundial para la Justicia Fiscal, afirmó:

“Confiar en la OCDE para establecer normas mundiales sobre fiscalidad corporativa cuando los países miembros de la OCDE son responsables de más de dos tercios del abuso fiscal corporativo mundial es como confiar en una manada de lobos para construir una cerca en torno a un gallinero.

“El Índice de Paraísos Fiscales Corporativos deja absolutamente claro que la tarea de acabar con el abuso fiscal corporativo mundial no solo resultaba prácticamente imposible para la OCDE, sino extremadamente inapropiada. Debemos apartar nuestras normas mundiales sobre fiscalidad corporativa de las manos de quienes están empeñados en esquivarlas y ponerlas en manos de la ONU. Solo un convenio fiscal de la ONU puede garantizar que nuestras normas fiscales corporativas mundiales sean auténticamente democráticas y se basen en nuestros derechos humanos”.

Irene Ovonji-Odida , una experta del Panel de Alto Nivel de la ONU sobre Responsabilidad Financiera Internacional, Transparencia e Integridad y comisionada de la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional, sostuvo:

“Los principales países de la OCDE que ayer en el Día Internacional de la Mujer exigían un compromiso global más sólido con la igualdad de género son los mismos denunciados hoy por inclinar la balanza contra la capacidad de los países para recaudar fondos públicos a fin de promover intervenciones a favor de la justicia social y, efectivamente, lograr ese objetivo. El abuso fiscal mundial por parte de las grandes empresas y las personas adineradas roba miles de millones de un futuro mejor, pero en especialmente a las mujeres que sistemáticamente tienen menos oportunidades para empezar. Cuando en vez de eso, los impuestos necesarios para sufragar los servicios públicos terminan en paraísos fiscales o en jurisdicciones con secreto financiero – muchas en economías avanzadas – las mujeres son con mucha más frecuencia las que pagan la factura con su tiempo y trabajo no remunerados.

“Durante los últimos 60 años, la OCDE ha convertido la política fiscal mundial en una herramienta para priorizar los beneficios de las principales empresas multinacionales por encima de las necesidades de todos los demás, acentuando las desigualdades a las que se enfrentan las mujeres y otros grupos. sociales. Es hora de que reconvirtamos la política fiscal mundial en una herramienta para reparar la desigualdad de género, no para alimentarla. El primer paso hacia este objetivo es establecer un convenio fiscal de la ONU”.

Bibligrafía

Tax Justice Network

Red de Justicia Fiscal

The Independient: Eje de evasión fiscal

Notas

1.   La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es una organización internacional que cuenta con 37 países miembros. Los miembros de la OCDE son países de altos ingresos y generalmente se los consideran “países desarrollados”. La OCDE fue fundada en 1961 con el objetivo de promover políticas fiscales, comerciales y de bienestar entre sus miembros y el resto del mundo. Desde su fundación, la OCDE ha sido el principal editor mundial de normas, convenios y guías sobre fiscalidad internacional, así como dictado la forma en que los países gravan los beneficios de las empresas multinacionales. Los miembros actuales de la OCDE son: Austria, Australia, Bélgica, Canadá, Chile, Colombia, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Islandia, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Corea, Letonia, Lituania, Luxemburgo, México, Países Bajos, Nueva Zelanda, Noruega, Polonia, Portugal, República Eslovaca, Eslovenia, España, Suecia, Suiza, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos.

2.   El Panel de Alto Nivel de la ONU sobre Responsabilidad Financiera Internacional, Transparencia e Integridad (FACTI, por sus siglas en inglés) reclamó recientemente un convenio fiscal de la ONU para establecer normas mundiales sobre la imposición fiscal de manera equitativa y transparente a las empresas multinacionales.

3.   La OCDE fue criticada en octubre de 2020 cuando eludió los planes de reforma fiscal elaborados y negociados en consulta con países de todo el mundo, incluidos países que no pertenecen a la OCDE, a favor de una propuesta de reforma fiscal más limitada negociada privadamente por EE. UU. y Francia a puerta cerrada y anunciada abruptamente en 2020. La Red para la Justicia Fiscal criticó la propuesta de reforma de la OCDE como un modelo de “paraíso fiscal suavizado” .

4.   La Alianza Mundial para la Justicia Fiscal (GATJ, por sus siglas en inglés) y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) fueron nominados juntos para un Premio Nobel de la Paz por tres políticos noruegos . Esta nominación compartida se celebra ampliamente como un reconocimiento al movimiento internacional de la justicia fiscal. La Alianza Mundial para la Justicia Fiscal se creó a partir de la Red para la Justicia Fiscal en 2013 como el organismo coordinador de las organizaciones de movilización masiva que trabajan por la justicia fiscal en todo el mundo. Las dos organizaciones siguen colaborando estrechamente.

5.   El Índice de Secreto Financiero de la Red para la Justicia Fiscal complementa el Índice de Paraísos Fiscales Corporativos. Juntos, ambos índices proporcionan una imagen completa de las dos caras de la moneda del fraude fiscal. Así pues, el Índice de Secreto Financiero documenta las formas en que los países permiten que las personas adineradas oculten su dinero del estado de derecho y el Índice de Paraísos Fiscales Corporativos documenta las formas en que los países permiten a las empresas multinacionales pagar menos impuestos sobre sus beneficios de lo que deben. Algunos paraísos fiscales se especializan en facilitar la evasión fiscal privada en el extranjero, como EE.UU. UU., que ocupa el segundo puesto en el Índice de Secreto Financiero 2020, pero el 25 en el Índice de Paraísos Fiscales Corporativos. Otros se especializan en facilitar el abuso fiscal corporativo, como Bermudas, que ocupa el tercer puesto en el Índice de Paraísos Fiscales Corporativos, pero el 40 en el Índice de Secreto Financiero. Y, por último, algunos se especializan en facilitar ambos tipos de abuso fiscal, como Caimán, Suiza, los Países Bajos, Luxemburgo, Hong Kong, Singapur, las Islas Vírgenes Británicas y los Emiratos Árabes Unidos –todos los cuales se sitúan entre los diez primeros puestos en ambos índices.

6.   Una extensa investigación ha documentado las formas en que la red de jurisdicciones del Reino Unido opera como una red de paraísos fiscales que facilitan el abuso fiscal corporativo y privado, en cuyo centro se encuentra la City de Londres. La telaraña del Reino Unido está formada por los siguientes territorios británicos de ultramar y dependencias de la corona: Islas Caimán, Islas Vírgenes Británicas, Guernsey, Jersey, Gibraltar, Bermudas, Isla de Man, Anguila, Islas Turcas y Caicos y Montserrat. Para obtener más información sobre la telaraña del Reino Unido, consulte el documental de Michael Oswald “La telaraña: el segundo imperio de Gran Bretaña”, producido por el fundador de la Red para la Justicia Fiscal, John Christensen. El documental se encuentra disponible en YouTube en inglés y  español.

8.   El Estado de la Justicia Fiscal 2020, un informe anual único en su especia elaborado por la Red para la Justicia Fiscal, reveló por primera vez en noviembre de 2020 la cantidad de impuestos que cada país del mundo pierde debido al abuso fiscal corporativo internacional ya la evasión fiscal privada. Si bien se han realizado estimaciones en el pasado sobre la pérdida de impuestos a nivel mundial debido al fraude fiscal, había resultado difícil determinar cuánto pierde cada país individualmente. No obstante, después de casi dos décadas de campaña por parte de la Red para la Justicia Fiscal, la OCDE finalmente publicó en julio de 2020 datos de transparencia sobre los asuntos financieros de las empresas multinacionales que cambiaron las tornas, e hicieron posible que analizando los nuevos datos la Red para la Justicia Fiscal calculase las pérdidas fiscales de cada país con una precisión sin precedentes. Los datos se recopilaron mediante una medida de transparencia conocida como informes desglosados ​​por países. La medida de transparencia está diseñada para exponer la transferencia de beneficios por parte de las empresas multinacionales al exigir a las multinacionales que comuniquen sus beneficios y pérdidas a nivel de país para cada país en el que están presentes, en lugar de publicar sus beneficios y costos como una suma global agregada que disimula el movimiento de dinero entre países. Al analizar los datos de los informes desglosados ​​por países publicados por la OCDE, el Estado de la Justicia Fiscal 2020 midió la transferencia de beneficios observables autocomunicada por las empresas multinacionales y calculó las pérdidas fiscales corporativas resultantes. La primera norma internacional contable para la presentación de informes públicos desglosados ​​por países fueron propuestos por primera vez por la Red para la Justicia Fiscal en 2003. Aunque inicialmente la OCDE se opuso, el método de presentación de informes fue finalmente respaldado por el grupo de países del G20 en 2013, y la OCDE elaboró una norma para su uso a partir de 2015. Tras numerosas demoras, la OCDE finalmente publicó datos parciales en julio de 2020. No obstante, mientras que la propuesta de la Red para la Justicia Fiscal exigía a las empresas multinacionales que divulgaran públicamente sus informes desglosados por países, la OCDE exigía a las multinacionales que solo presentaran sus informes de manera privada a las autoridades fiscales de los países de la OCDE. Los informes recopilados de las empresas multinacionales fueron posteriormente agregados y anonimizados por los países de la OCDE antes de que los datos se compartieran con el organismo de la OCDE y se publicaran. Como resultado, si bien el análisis de la Red para la Justicia Fiscal de los datos publicados por la OCDE indica que las empresas multinacionales pagan 245 mil millones de dólares menos en impuestos corporativos de lo que deberían, no es posible identificar qué empresas multinacionales son responsables del abuso fiscal. A finales de febrero de 2021, por primera vez una mayoría entre los ministros de la UE se constituyó a favor de finalizar la negociación de una nueva directiva para exigir a las empresas multinacionales que divulguen públicamente sus informes desglosados ​​por países.

9.   Para obtener información sobre la cobertura mediática del “eje de la evasión fiscal”, consulte el artículo de The Times “ Las grandes empresas deben pagar su parte justa del coste del coronavirus ” y el artículo de The Independent “ Las multinacionales transfieren 1.3 billones de dólares a paraísos fiscales cada año, revela un análisis innovador ”.

10. La OCDE puso en marcha el Plan de Acción BEPS (Erosión de la Base Imponible y Traslado de Beneficios) en 2015 para hacer frente al abuso fiscal por parte de las empresas multinacionales. El plan reconocía una serie de normas mundiales, cuatro de las cuales exigían el compromiso de los miembros de la OCDE y del Marco Inclusivo como normas mínimas.

11. A continuación, se presentan algunos ejemplos de paraísos fiscales que alegan que cumplen las normas de la OCDE como una forma de blindar y contrarrestar las investigaciones sobre sus prácticas de facilitación del fraude fiscal. En respuesta al Estado de la Justicia Fiscal 2020 que revela que Caimán ocasiona pérdidas fiscales mundiales de 70 mil millones de dólares cada año, Cayman Finance declaró : “Las interpretaciones distorsionadas de la Red para la Justicia Fiscal sobre las estadísticas de las Islas Caimán se vuelven más inexactas, más alejadas de los hechos y menos creíbles, ya que siguen siendo socavadas por los creíbles hallazgos de organismos internacionales reconocidos como la OCDE y la UE”.. Esta realidad ha sido confirmada por varios observadores, incluidos la OCDE y la Unión Europea, que aún no han identificado ningún régimen fiscal o prácticas fiscales nocivas en Luxemburgo”. En respuesta al Índice de Secreto Financiero 2020, el Ministerio de Finanzas de Luxemburgo declaró : “Cabe destacar que el análisis (y la clasificación concomitante) [de la Red de la Justicia Fiscal] no tiene en cuenta el hecho de que los reguladores y las instituciones del centro financiero de Luxemburgo aplican todas las normas internacionales y de la UE pertinentes. Luxemburgo, como miembro activo de la OCDE y miembro fundador de la UE, ha implementado y puesto en práctica todas las normas aplicables de la OCDE y de la UE sobre intercambio de información en materia fiscal […]”.

12. El Estado de la Justicia Fiscal 2020 de la Red para la Justicia Fiscal reveló que las jurisdicciones de la lista negra de paraísos fiscales de la UE son colectivamente responsables de solo el 1.72 por ciento de las pérdidas fiscales mundiales, lo que cuesta a los países más de 7 mil millones de dólares en impuestos perdidos al año. En comparación, los estados miembros de la UE fueron responsables del 36 por ciento de las pérdidas fiscales mundiales, lo que les cuesta a los países más de 154 mil millones de dólares en impuestos perdidos cada año. Se descubrió que dos jurisdicciones incluidas en la lista negra de la UE, Palau y Trinidad y Tobago, aunque no cooperaron con las regulaciones fiscales internacionales, no se habían creado pérdidas fiscales observables para otros países. La Red para la Justicia Fiscal ha criticado la lista negra de la UE durante mucho tiempo por ignorar los principales paraísos fiscales y centrados en jurisdicciones que son secretas pero que juegan un papel insignificante en la economía mundial.

13. Tras el análisis del Estado de la Justicia Fiscal 2020 elaborado por la Red para la Justicia Fiscal sobre la lista negra de la UE, la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo adoptó una resolución en diciembre de 2020 en la que consideró que la lista negra de la UE era “confusa e ineficaz” y solicitaba que fuera renovada. La resolución fue aprobada en enero de 2021 por el Parlamento Europeo con 587 votos a favor, 50 en contra y 46 abstenciones.

14. El informe publicado por el Panel de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre Responsabilidad Financiera Internacional, Transparencia e Integridad identifica el fraude fiscal y otros flujos financieros ilícitos como un problema sistémico que “roba millas de millones de un futuro mejor” y que solo puede ser combatido por “nada menos que una transformación del sistema financiero global” liderada por las Naciones Unidas. El informe proporciona un conjunto completo de recomendaciones que reflejan en su totalidad la plataforma de políticas puesta en marcha por la Red para la Justicia Fiscal en 2003. La Red para la Justicia Fiscal elogió el informe como “un momento decisivo en la lucha contra el fraude”. fiscal internacional”.

 

 

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