De Yakarta a Palestina
En su libro “El método Yakarta” Vincent Bevins describe como,
durante la Guerra Fría, EE.UU. apoyó — directa o indirectamente — una ola de
represión y asesinatos en masa contra movimientos comunistas o izquierdistas en
varios países del mundo, empezando por Indonesia en 1965. A continuación,
explica cómo el modelo de represión utilizado allí (“el método Yakarta”)
inspiró acciones similares en América Latina y otros lugares.
Durante la represión anticomunista en Indonesia alrededor de
un millón de civiles fueron asesinados. En esos años el Partido Comunista de
Indonesia (PKI) tenía un apoyo social masivo y sus afiliados sumaban varios
millones
Existen documentos que revelan que la CIA, con mas la
diplomacia militar y política de los EEUU fomentaron el golpe militar, en el
que tuvo participación principal el ejército indonesio, para eliminar al PKI.
Esa estrategia se fue repitiendo en el tiempo en distintos
escenarios: asesinato sistemático de “enemigos internos”, torturas, desapariciones
y represión política violenta.
El “método” se fue repitiendo en otros países apoyando
dictaduras anticomunistas y campañas de represión en América Latina, Asia,
África, etc.
Brasil, Chile, Argentina, Bolivia, Guatemala, El Salvador,
Corea del Sur, Filipinas, entre muchos otros, aparecen como países donde se
aplicaron tácticas parecidas: eliminación del comunismo o movimientos de
izquierda, muchas veces con la complicidad directa o apoyo estratégico de
EE.UU.
Una de las conclusiones de Bevins es que muchas de estas
operaciones han sido ocultadas, minimizadas o justificadas durante décadas y
que la victoria del capitalismo dirigido por EE.UU. en muchos países no fue
pacífica ni democrática, sino que pasó por violencia de estado, represión y terror
sistemático.
El “método” Yakarta,
aunque tenga origen en Indonesia, define un patrón global: cómo se deshacen de
la izquierda cuando esta parece estructurada, con base social y cómo se
construye el consenso anticomunista.
Resumir esos acontecimientos hoy permite razonar, desde una
perspectiva crítica, el panorama de las relaciones internacionales, la
geopolítica imperial y también como el imperialismo uso una violencia
sistemática para conservar su poder.
Nuestra sociedad ha recibido un legado de represión y
silencio, el dominio de los medios de comunicación les facilita la tarea. ¿cuánto
de la desigualdad, la fragmentación política y la oposición reprimida tiene
esas raíces?
En Palestina no existe un Partido Comunista importante, pero
existe un reclamo patriótico frente a la agresión del sionismo y el
imperialismo.
Entre la Indonesia de 1965 y la Palestina actual existen
enormes diferencias, sin embargo, el escenario de represión y muerte de
inocentes los vincula, los incorpora a una senda común.
El terror no fue accidental: fue política exterior de EE.UU.
durante la Guerra Fría. El método busca garantizar ocupación de territorio,
apertura al capital extranjero, derrotar movimientos patrióticos y bloquear alternativas progresistas.
De aquellas lluvias, estos lodos: La historia nos conecta
con el presente: el auge de
ultraderechas, con discursos de odio y políticas represivas que tienen sus raíces
en la decisión política imperialista.
Al sendero lo define su cronología. Desde los primeros años
de la posguerra:1950s-60s: EE.UU. observa con preocupación el auge de movimientos
progresistas en Asia y América Latina.
- 1964:
Golpe en Brasil.
- 1965:
Masacre en Indonesia, nacimiento del “Método Yakarta”.
- 1970s:
Exportación a Chile, Argentina, Filipinas, Centroamérica.
- 1980s: Operación Cóndor y auge de guerras sucias..
- Bloqueo
a Cuba, ataques a Venezuela, etc
El método pervive en la criminalización de la
protesta social, la guerra contra el “terrorismo” o el “narcotráfico”. Todas
Las escusas sirven.
El genocidio del pueblo Palestino
es un eslabón más. La expansión territorial de Israel responde al mismo patrón.
El sionismo internacional, con profundas raíces que lo vinculan al amo imperial
está masacrando a una población indefensa. Si algún eslabón habría que añadir al
“método Yakarta”, el presente no puede ser más terrible