Los
paraísos fiscales destruyen la eficacia potencial de las políticas fiscales
La
organización Tax Justice estimó en 480.000 mill de dólares la evasión fiscal
para 2023.
Según la Red para la Justicia
Fiscal de los datos publicados por la OCDE indica que las empresas
multinacionales pagan 245 mil millones de dólares menos en impuestos
corporativos de lo que deberían, no es posible identificar qué empresas
multinacionales son responsables del abuso fiscal
Un
poco de historia
Ya
en 1713 en Ginebra se prohibía a los bancos compartir información de sus
clientes. A lo largo de la historia la banca suiza infundía misterio y respeto
pòrla opacidad de sus movimientos financieros.
Parecía
un mito que se utilizaba en novelas y películas, sin embargo, era real. que era
una realidad, el secreto bancario atraía hacia sus bóvedas grandes fortunas de
orígenes diversos.
Como antecedente de los paraísos fiscales debemos
mencionar el caso de países como Suiza o Liechtenstein que crearon el “secreto
bancario” por el cual se mantenía bajo resguardo la identidad del depositante
ante terceros incluso ante las administraciones tributarias
Mafiosos,
espías y empresarios se acercaban a las lujosas oficinas de Ginebra o Zúrich
donde guardaban acciones, bonos, joyas, documentos secretos o millones de
dólares, libras esterlinas, etc.
Sin
embargo, no fue un invento suizo. Ya las primeras entidades italianas dedicadas
al negocio bancario lo habían puesto en práctica en el siglo XVII. La
singularidad del caso suizo es que el secreto bancario está consolidado a
través de una ley. En 1934 Suiza blindó legalmente el secreto bancario. El
artículo 47 de la Ley bancaria de Suiza establece sanciones penales para
quienes violen la norma.
A
partir de la Primera Guerra Mundial los fondos que arribaban al país helvético
desde Francia, Alemania, Italia y Austria crecían exponencialmente.
Así
se consolidó el primer “paraíso” fiscal en el corazón de Europa occidental.
La
principal causa era la evasión fiscal. Grandes masas de fondos huían de la
“voracidad” es decir el aumento de los impuestos de los países vecinos.
Durante
la segunda guerra mundial la banca suiza no tuvo inconveniente de jugar a dos
puntas en función de su “neutralidad”.
En
la década de los treinta el relato fue que blindaje se utilizaba para proteger
los bienes de las familias judías de las garras nazis. Sin embargo, se sospecha
que, cuando los nazis obligaban a los judíos a repatriar sus bienes, los suizos
hacían “la vista gorda”. La comisión Volker no logró demostrarlo, pero se
encontraron evidencias de las trabas para recuperar parte de esos fondos.
Finalmente los suizos debieron aportar más de 1.200 millones de dólares para
compensar a las víctimas.
Los
bancos suizos nunca cerraron sus puertas a. las relaciones financieras con los
nazis. Inclusive hasta finales de la guerra el Banco Nacional de Suiza continuó
adquiriendo reservas de oro del Reichsbank hasta poco
antes de la finalización del conflicto.
Las
filtraciones
No
siempre el secreto fue secreto. Un antiguo empleado de UBS (Unión de Bancos
Suizos) Bradley Birkenfeld denuncio prácticas irregulares. Denunció a miles de
clientes.
También
se produjo en enero de 2013 la quiebra del Banco Wegelin, considerado el banco
helvético más antiguo. La caída ocurrió al reconocer ante la justicia norteamericana haber
ayudado a 100 clientes norteamericanos a eludir 1.200 millones
de dólares en impuestos.
En 2021 UBS reconoció
que la adquisición del Credit Suisse le incorporó una pesada herencia. Las
malas prácticas y pleitos legales le obligaron a pagar 387 millones de dólares
por la gestión del caso Archegos, un fondo buitre de EEUU, que colapsó en marzo
de 2021. Está caída impactó en varios bancos, entre ellos el Credit Suisse.
Las multas aplicadas al
UBS fueron por “prácticas inseguras y poco sólidas en la gestión del riesgo de
crédito de contraparte”.
La investigación de la Supervisora
Suiza del mercado financiero determinó que el Credit Suisse había “vulnerado de
forma grave y sistemática la ley del mercado financiero, en su relación con el
fondo Archegos”.
Rudolf Elmer fue
despedido en 2002 de su puesto de jefe de operaciones en la filial del banco
suizo Julius Baer ubicado en el paraíso fiscal de las Islas Caimán. Tras ocho
años en el cargo, su vida ha estado centrada en conseguir que el secreto
bancario se rija por principios morales y éticos,
En el año 2011 el ex
banquero entregó a Wikileaks datos de 2.000 clientes sospechosos de evasión
fiscal. Al respecto expresó: El secreto bancario es el robo más grande de la
historia de la humanidad y tiene consecuencias catastróficas para las personas
más pobres de la tierra".
Una importante
filtración fue la del ex informático de la filial suiza del HSBC Hervé Falciani;
copió datos personales de más de 100.000 clientes de bancos suizos.
La sucesión de
escándalos provocó consecuencias para algunos bancos suizos. Uno de los efectos
fue la pérdida de hegemonía de Suiza que
fue arrebatada por otros destinos: Hong Kong, Singapur, etc.
Grandes masas de fondos
se gestionan a través de estas “cloacas financieras” grandes fortunas
provenientes de operaciones de grandes empresas mezcladas con los fondos
provenientes del trafico de drogas y armas entre otros delitos.
.
La posguerra
El final de la IIa GM impulsó cambios importantes a
nivel planetario. Uno de estos fenómenos fue el ascenso de EEUU a un plano
hegemónico hasta entonces ocupado por Gran Bretaña.
Si bien exiten antecedentes en el siglo XVI, es
especialmente durante la primera mitad del siglo XVII que se desarrollan un
conjunto de colonias, protectorados, mandatos y dominios gobernados por el
Reino Unido de Gran Bretaña, entre ellos trece colonias en la costa atlántica
de América del Norte. Ocuparon además algunas islas del Caribe como Jamaica y
Barbados.
La consolidación del Imperio se logró luego de la
Guerra de los Siete años (1756-63). El conflicto finalizó con la derrota de
Francia y sus aliados y la victoria del grupo que integraba Gran Bretaña que
incorporó bajo su omperios a Canadá, India, Senegal, Florida e islas del
Caribe. (Dominica, Granada, San Vicente y Tobago).
La expansión del Imperio Británico continuó. Entre
1815 y 1922 tuvo su apogeo con la ocupación de vastas áreas de Asia, Africa y
Oceanía. En 1921 ya era el imperio más grande de la historia.
Su declive comenzó al finalizar la IIa.GM. Con el comienzo de los procesos de descolonización
el imperio perdió territorios en Asia y Africa. La devolución de Hong Kong a
China en 1997 marca un hito histórico.
En la actualidad Gran Bretaña conserva catorce
colonias ultramarinas entre ellas Las Islas Malvinas, Bermudas y Gibraltar.
Panorama de posguerra
Al finalizar la IIa.GM con la desintegración del
imperio colonial el Reino Unido perdió la primera posición a nivel mundial. Hasta
entonces las principales colonias eran:
en África: Egipto, Sudán, Kenia, Somalia, Nigeria, Rhodesia y Sudáfrica.
en Asia: India, Pakistán, Birmania, Malaca, Borneo, Nueva Guinea y
Singapur más
todo el continente de Oceanía
(Australia y Nueva Zelanda).
El
colonialismo británico duró casi 300 años, a partir de 1945 parte de ese
espacio lo fue ocupando EEUU, con un “colonialismo” diferente.
Encarando
un “nuevo negocio”
Piratas
filibusteros y “gentlemen”
Al
terminar la fase colonialista, banqueros, abogados y contables de la City de
Londres crearon una red de paraísos fiscales en territorios de ultramar que
estaban bajo dominio del imperio (Caimán, Jersey, Barbados, etc.) y cuyas
operaciones quedarían bajo su control total. Uno de sus objetivos era además
mantener el poder de la Libra esterlina.
La
City de Londres era el centro financiero global mundial. Pronto aparecieron
competidores que, con el tiempo, pasaron a ser socios.
El
dominio del sector financiero pasó a ser una fortaleza para el Reino Unido.
En
1956 el presidente egipcio Nasser decidió nacionalizar el Canal de Suez, que
era propiedad de Egipto, pero que estaba concesionado a empresas británicas y
francesas. El RU intentó intervenir militarmente, pero, su propósito, fue desbaratado
por la intervención de EEUU y la URSS.
La
City fue generando artimañas jurídicas para poder desarrollar operaciones
financieras en los paraísos fiscales. Las operaciones se originaban fundamentalmente
en evasión fiscal, pero también, operaciones de los cárteles de la droga,
comercio ilegal de armas, etc.
El
Banco de Inglaterra daba el “salvoconducto”. Emitió una norma por la cual, si
dos actores no residentes operaban en una moneda extranjera, p ej. dólar, la
operación quedaba bajo su jurisdicción.
Estudios
recientes revelan que más de un tercio de la riqueza mundial se encuentra
alojada en paraísos fiscales
Estados
Unidos maniobró para que el dólar fuera moneda mundial especialmente a partir
de los 70 del siglo XX, cuando abandona el patrón oro.
Necesitaban
mantener al dólar como moneda hegemónica. En combinación con su socio inglés se estableció el mercado de eurodólares. En
Londres, para diferenciar estas actividades de sus actividades domésticas, los
bancos tenían dos conjuntos de cuentas separadas.
El
Banco de Inglaterra, declaró que las cuentas no estaban en Londres, sino en
otro lugar y por tanto no era su responsabilidad regularlas. La hipocresía de
los británicos no reconoce límites.
Se
trata de proporcionar un espacio legal en el que se finge que una actividad no
sucede, donde SI está sucediendo. Se pretende que una actividad no sucede en el
lugar donde está regulada y sujeta a impuestos, sino que está ocurriendo en
otra parte. ¿Dónde? no importa: siempre que no sea en Londres, lo cual es una
apariencia. Cada nueva sociedad es un pequeño legajo archivado en una oficina. El
dinero pasa on line en las cuentas de titulares ficticios.
Cuando
los bancos estadounidenses cayeron en cuenta que en Londres estaba la
posibilidad de evitar las regulaciones de Washington, trasladaron sus
operaciones a la City.
Al
mismo tiempo que los bancos de EU, se estaban mudando a Londres, se ampliaba el
espacio financiero lejos del RU, en las jurisdicciones off shore británicas especialmente
en las ex colonias de ultramar.
El
mercado de las off-shore vivió un boom sin precedentes. Las leyes y
reglamentos de los “paraísos” eran redactados por abogados y funcionarios
llegados desde Londres a los territorios de ultramar.
Todo
muy ilegal, con el dinero del negocio de la droga, comercio de armas etc. presente en grandes cantidades sumado a la gran evasión de impuestos. El Banco de
Inglaterra seguía los acontecimientos desde Londres y señaló en un informe
“secreto”, del 11 de abril de 1969: “es necesario que cuestiones como
estas, que en la mayoría de los casos serían entes ficticios moviendo bienes
fuera de las islas, no se vayan de nuestras manos”.
No
se puso objeción para que se proporcione refugio para los no residentes, pero
había que asegurarse que no se fugase capital del RU a la zona no esterlina,
que los fondos quedaran fuera de
jurisdicción británica.
En
1980, alcanzó un total de 500 mil millones de dólares y en 1988, 4.8 billones.
En 1997 casi 90% de todos los préstamos internacionales se realizaron por medio
de este mercado.
En
RU, la “City of London Corporation”, es prácticamente un Estado dentro de otro
Estado, una empresa privada que realiza todas las funciones de un consejo
local, con fuerza política y tribunales privados.
Es
una entidad separada de Londres desde el punto de vista político y administrativamente. Tiene su
propio alcalde que es llamado el “lord alcalde”, distinto del alcalde de
Londres y tiene sus propias reglas. Estas reglas vienen desde el año 1067, con
Guillermo El Conquistador.
BCCI
Una historia
para destacar es la del BCCI. Un documental en you tube (Telaraña- El segundo
imperio británico) narra su historia.
El relato es
útil para catalogar la catadura moral de muchos de sus actores en la vida real.
El Bank of Credit and Commerce International,
cuyas siglas son BCCI, fue uno de los principales bancos internacionales de la
década de 1970 y 1980. Fue fundado en 1972 por Agha Hasan Abedi, un financiero
pakistaní y se registró en Luxemburgo y estableció su sede en Londres.
Llegó a operar en 78
países, tenía más de 400 sucursales. En
10 años sus activos superaron los 2 mil millones de dólares,
llegando a ser el 7º mayor banco privado del mundo por el volumen de sus
activos.
El
BCCI se dio a conocer mundialmente por sufrir una estrepitosa quiebra en 1991. Mientras
estuvo activo se le asoció a diversas actividades delictivas, en particular al
blanqueo de dinero procedente de los carteles colombianos de
la droga y del dictador
Noriega presidente de Panamá.
Actividades
de la CIA
Richard
Kerr, subdirector de la CIA dijo que esta organización utilizó al BCCI para
apoyar las actividades de inteligencia estadounidense en el extranjero. El
banco también estuvo involucrado en fraudes financieros, lavado de dinero, y
financiamiento del terrorismo.
El
BCCI constituyó un crimen global internacional, de una escala difícil de
imaginar. El Banco de Inglaterra tenía `pleno conocimiento de las
irregularidades, pero, en vez de supervisar como se debía, y a pesar de denuncias al respecto, trató de evitar el
colapso.
Londres
era un lugar para que los bancos hicieran negocios que no estaban permitidos en
otros lugares, donde los banqueros jefes no tenían que preocuparse por las
consecuencias de sus acciones.
Como
síntesis podemos decir que la City de Londres se transformó de ser el corazón
financiero del Imperio británico en el centro que opera un alto porcentaje de las finanzas globales que, además, es parte de
una telaraña de jurisdicciones de ultramar que se convirtieron en paraísos
fiscales que administrann riqueza de todo el planeta.
En
la actualidad no menos del 25% de las finanzas internacionales se lleva a cabo
en territorio británico, las jurisdicciones secretas del mundo están bajo su
protección. Se estima que el 50% de la riqueza extranjera está oculta en
paraísos fiscales de la órbita británica.
La
City de Londres tiene una superficie de dos km cuadrados, viven unas 9.000
personas, pero, cada día entran a trabajar 350.000, de la cuales el 80% se
dedican al sector financiero. Tal vez Nueva York es un centro financiero mayor
pero fundamentalmente trabaja con fondos de EEUU.
La hipocresía:
Las declaraciones de los
responsables de las instituciones que operan off shore son notables por su
hipocresía:
Consultado por la Red para la
justicia fiscal el responsable de las Islas Cayman declaró:, Cayman Finance declaró : “Las normas de transparencia de las Islas Caimán se basan en normas
mundiales reconocidas […] La Tax
Justice Network(TJN) ignora que las Islas Caimán cumplen con las
normas mundiales”.
Luxemburgo utilizó la misma cantinela en
febrero de 2021 en respuesta a la investigación de Open Lux al afirmar : “Luxemburgo respeta
plenamente todas las normativas europeas e internacionales sobre fiscalidad y
transparencia, y aplica todas las medidas comunitarias e internacionales en
términos de intercambio de información para luchar contra el fraude y la
evasión fiscal”
El estudio de los paraísos fiscales demuestra que
aquellos países que legislan normas fiscales mundiales, luego, hacen lo posible
para que las empresas las ignoren.
El Estado de la Justicia Fiscal 2020 de la Red para la Justicia Fiscal informó en noviembre de 2020 que
los países de todo el mundo están perdiendo más de 427 mil millones de dólares
en impuestos cada año debido al abuso fiscal corporativo internacional y la
evasión fiscal privada.
La lista de países o zonas de
exclusión fiscal está encabezada por los 10 mayores facilitadores de evasión: Islas Vírgenes Británicas
(territorio británico de ultramar); Islas Caimán (territorio británico de
ultramar); Bermudas (territorio británico de ultramar); Países Bajos; Suiza;
Luxemburgo; Hong Kong; Jersey (dependencia de la Corona británica); Singapur y
Emiratos Árabes Unidos.
El análisis
detallado demuestra que son los países ricos los principales responsables de la
evasión fiscal a nivel global. El mayor volumen de evasión se concentra en las
empresas multinacionales. Los Estados “no logran detectar” ni prevenir el
fraude fiscal corporativo, a pesar de los continuos reclamos de las organizaciones
sociales defensoras de una fiscalidad más justa, sus demandas no son atendidas.
El índice
de paraísos fiscales del año 2021 revelo que los países de la Organización para la Cooperación y
el Desarrollo Económicos (OCDE) son responsables del 68% del riesgo de abuso
fiscal. Este dato contradice el cumplimiento de los objetivos iniciales e
históricos de la organización contra los paraísos fiscales.
Conviene observar que las Islas Vírgenes Británicas,
Caimán y Bermudas son tres territorios británicos de ultramar en los que el
gobierno del Reino Unido cuenta con plenos poderes para imponer o vetar la
legislación y donde el poder de nombrar a los principales funcionarios del
gobierno recae en la Corona británica.
Dentro del territorio de EEUU
el estado de Delaware es un paraíso fiscal, se lo llama capital mundial de las
empresas fantasma
El Índice de Paraísos Fiscales
Corporativos clasifica a cada país en función de la intensidad con la que los
sistemas fiscales y financieros del país permiten que las empresas
multinacionales transfieran sus beneficios fuera de los países en los que operan
y, en consecuencia, paguen menos impuestos de los que deben pagar allí. El
índice evalúa el sistema fiscal y jurídico de cada país con una “puntuación de
paraíso fiscal corporativo” donde cero representa nulo margen para el fraude
fiscal corporativo y 100 un margen incontrolado para el fraude fiscal. Este
resultado se complementa con el volumen de actividad financiera realizada en el
país por parte de las empresas multinacionales, para por último calcular el
grado del abuso fiscal corporativo transfronterizo facilitado por el país.
Además de la evasión de las
multinacionales no debemos olvidar la facilitación del secreto bancario para
los fondos provenientes directamente de actividades delictivas. Uno de los
destinos privilegiados en este aspecto son las Islas Caimán, territorio británico
de ultramar que tiene una puntuación 100 en el índice …abarca toda la gama de
delitos. Caimán es la “joya de la corona de la telaraña del Reino
Unido” que ópera como una red mundial de paraísos fiscales que blanquean y
transfieren dinero dentro y fuera de la City de Londres. A pesar de ello y
gracias al intenso lobby fue eliminada en 2020 de la lista negra de los
paraísos fiscales de la UE.
En el estudio de la situación
global aparece en primer lugar el Reino Unido y su red de territorios de
ultramar, dependientes de la Corona, en los que cuenta con plenos poderes para
imponer medidas y normas a su exclusivo arbitrio, designar funcionarios: es
la “telaraña del Reino Unido”
EE.UU. UU., que ocupa el
segundo puesto en el Índice de Secreto Financiero 2020, pero el 25 en el Índice
de Paraísos Fiscales Corporativos. Otros se especializan en facilitar el abuso
fiscal corporativo, como Bermudas, que ocupa el tercer puesto en el Índice de
Paraísos Fiscales Corporativos, pero el 40 en el Índice de Secreto Financiero.
Y, por último, algunos se especializan en facilitar ambos tipos de abuso
fiscal, como Caimán, Suiza, los Países Bajos, Luxemburgo, Hong Kong, Singapur,
las Islas Vírgenes Británicas y los Emiratos Árabes Unidos
Un caso para destacar es el de
Emiratos Árabes Unidos que entraron en el top 10 merced a una inyección de
250.000millones de dólares provenientes de Países Bajos. A partir de haber
recibido esos ingresos aumentó en un 180% la actividad financiera del estado,
especialmente por la intervención de las multinacionales.
La permisividad de las normas
vigentes en los EAU los ha convertido en un centro financiero apto para las
multinacionales que operan en Asia y África.
También Suiza, Luxemburgo y
Países Bajos ocupan destacados lugares como grandes facilitadores de evasión
fiscal. Si sumamos el Reino Unido son los responsables de casi de la mitad de
la evasión fiscal mundial.
Liz Nelson , directora de justicia tributaria y derechos humanos de la Red para
la Justicia Fiscal, declaró:
“Los países más ricos del planeta están privando
al resto del mundo de 166 mil millones de dólares en impuestos corporativos
cada año al permitir que las mayores empresas multinacionales paguen menos
impuestos de lo que deben. Los países de la OCDE pueden alegar que se rigen por
las normas tributarias mundiales de la OCDE, pero el hecho es que las normas
fiscales de escaparate que imponen al resto del mundo privan a los países más
pobres del equivalente a 26 millones de salarios anuales de personal de enfermería
cada año, o 50 salarios anuales de enfermeras por minuto. Es hora de que las
Naciones Unidas establezcan nuestras normas fiscales mundiales, donde la
democracia y los derechos humanos de las personas se antepongan a la
plutocracia y los super yates”..
Moran Harari, investigadora principal sobre índices en la Red
para la Justicia Fiscal, afirmó:
“¿Cómo puede la OCDE atribuirse liderazgo mundial
en la protección contra el abuso fiscal corporativo cuando no detecta el 98 por
ciento de los riesgos de fraude fiscal corporativo? Cada vez que se denuncia a
un paraíso fiscal como Caimán por permitir que se pierdan miles de millones
mediante el abuso fiscal corporativo, inmediatamente replican que todo lo que
hacen se adecúa a las normas mundiales de la OCDE. Al calificar los
sistemas fiscales de los países responsables del 98 por ciento del abuso fiscal
corporativo del mundo como “no nocivos”, la OCDE otorga a los mayores paraísos
fiscales la cobertura que necesitan para seguir causando estragos”.
“A fin de obtener la aprobación de sus países
miembros más poderosos, la OCDE tuvo que suavizar sus normas fiscales mundiales
hasta el punto de quedar obsoletas. En lugar de eliminar los paraísos fiscales,
las normas mundiales de la OCDE los normalizaron. Únicamente un convenio fiscal
de la ONU, en el que las normas mundiales estén determinadas por la democracia
y no por la plutocracia, puede lograr que los paraísos fiscales sean cosa del
pasado”.
La ausencia de normas sancionadoras cuenta con la
complicidad de lobbies de legisladores, medios de comunicación y funcionarios
que operan para ocultar la verdadera dimensión del problema.
Paul Tang, eurodiputado por la
Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas y presidente de la subcomisión
de asuntos fiscales del Parlamento Europeo, criticó en forma enfática que
“Países que no gravan los ingresos corporativos permanecen fuera de la lista,
dejando la puerta abierta a la evasión fiscal a gran escala… Los juegos
políticos deben ser eliminados del proceso de inclusión en la lista para que un
país pueda evitar ser incluido en la lista solo mediante reformas y no mediante
una ofensiva diplomática”. (2) (Comunicado de prensa del 17/2/2021)
Los datos que aportó el Índice de Paraísos
Fiscales Corporativos 2021 incidió para que la Red para la Justicia Fiscal y
economistas y activistas de todo el mundo reclamaran la aplicación del panel
FACTI de la ONU. El Panel debe ser utilizado para examinar la responsabilidad,
transparencia e integridad de las actividades financieras en cumplimiento de la
Agenda 2030 y los ODS (Objetivos de desarrollo sustentable).
Lamentablemente el papel de la ONU cada día es
más decorativo que eficiente.
La OCDE fue duramente criticada el Premio Nobel
de Economía Joseph Stiglitz declaro:
“Las propuestas en la OCDE simplemente no son
adecuadas, realmente representan el secuestro de esta agenda por parte de las
empresas multinacionales y los países que están estrechamente aliados con esas
empresas multinacionales”.
Expresiones
críticas de expertos:
Alex Cobham, director ejecutivo de la Red para la Justicia
Fiscal, declaró:
“No es necesario ser un experto en fiscalidad
para entender por qué un sistema fiscal mundial programado por un grupo de
ricos paraísos fiscales está provocando una hemorragia de más de 245 mil
millones de dólares en impuestos corporativos perdidos al año.
El Dr. Dereje Alemayehu , coordinador ejecutivo
de la nominada al Premio Nobel de la Paz Alianza Mundial para la Justicia
Fiscal, afirmó:
“Confiar en la OCDE para establecer normas
mundiales sobre fiscalidad corporativa cuando los países miembros de la OCDE
son responsables de más de dos tercios del abuso fiscal corporativo mundial es
como confiar en una manada de lobos para construir una cerca en torno a un
gallinero.
“El Índice de Paraísos Fiscales Corporativos deja
absolutamente claro que la tarea de acabar con el abuso fiscal corporativo
mundial no solo resultaba prácticamente imposible para la OCDE, sino
extremadamente inapropiada. Debemos apartar nuestras normas mundiales sobre
fiscalidad corporativa de las manos de quienes están empeñados en esquivarlas y
ponerlas en manos de la ONU. Solo un convenio fiscal de la ONU puede garantizar
que nuestras normas fiscales corporativas mundiales sean auténticamente democráticas
y se basen en nuestros derechos humanos”.
Irene Ovonji-Odida , una experta del Panel
de Alto Nivel de la ONU sobre Responsabilidad Financiera Internacional,
Transparencia e Integridad y comisionada de la Comisión Independiente para la
Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional, sostuvo:
“Los principales países de la OCDE que ayer en el
Día Internacional de la Mujer exigían un compromiso global más sólido con la
igualdad de género son los mismos denunciados hoy por inclinar la balanza
contra la capacidad de los países para recaudar fondos públicos a fin de
promover intervenciones a favor de la justicia social y, efectivamente, lograr
ese objetivo. El abuso fiscal mundial por parte de las grandes empresas y las
personas adineradas roba miles de millones de un futuro mejor, pero en especialmente
a las mujeres que sistemáticamente tienen menos oportunidades para empezar.
Cuando en vez de eso, los impuestos necesarios para sufragar los servicios
públicos terminan en paraísos fiscales o en jurisdicciones con secreto
financiero – muchas en economías avanzadas – las mujeres son con mucha más
frecuencia las que pagan la factura con su tiempo y trabajo no remunerados.
“Durante los últimos 60 años, la OCDE ha
convertido la política fiscal mundial en una herramienta para priorizar los
beneficios de las principales empresas multinacionales por encima de las
necesidades de todos los demás, acentuando las desigualdades a las que se
enfrentan las mujeres y otros grupos. sociales. Es hora de que reconvirtamos la
política fiscal mundial en una herramienta para reparar la desigualdad de
género, no para alimentarla. El primer paso hacia este objetivo es establecer
un convenio fiscal de la ONU”.
Bibligrafía
Tax Justice Network
Red de Justicia Fiscal
The Independient: Eje de evasión fiscal
Notas
1.
La Organización para la Cooperación y
el Desarrollo Económicos (OCDE)
es una organización internacional que cuenta con 37 países miembros. Los
miembros de la OCDE son países de altos ingresos y generalmente se los
consideran “países desarrollados”. La OCDE fue fundada en 1961 con el objetivo
de promover políticas fiscales, comerciales y de bienestar entre sus miembros y
el resto del mundo. Desde su fundación, la OCDE ha sido el principal editor
mundial de normas, convenios y guías sobre fiscalidad internacional, así como
dictado la forma en que los países gravan los beneficios de las empresas
multinacionales. Los miembros actuales de la OCDE son: Austria, Australia,
Bélgica, Canadá, Chile, Colombia, República Checa, Dinamarca, Estonia,
Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Islandia, Irlanda, Israel,
Italia, Japón, Corea, Letonia, Lituania, Luxemburgo, México, Países Bajos,
Nueva Zelanda, Noruega, Polonia, Portugal, República Eslovaca, Eslovenia,
España, Suecia, Suiza, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos.
2.
El Panel de Alto Nivel de la
ONU sobre Responsabilidad Financiera Internacional, Transparencia e Integridad
(FACTI, por sus siglas en inglés) reclamó recientemente un convenio fiscal de la ONU para establecer normas mundiales sobre la
imposición fiscal de manera equitativa y transparente a las empresas
multinacionales.
3.
La OCDE fue criticada en
octubre de 2020 cuando eludió los planes de reforma fiscal elaborados y
negociados en consulta con países de todo el mundo, incluidos países que no
pertenecen a la OCDE, a favor de una propuesta de reforma fiscal más limitada
negociada privadamente por EE. UU. y Francia a puerta cerrada y anunciada
abruptamente en 2020. La Red para la Justicia Fiscal criticó la propuesta de
reforma de la OCDE como un modelo de “paraíso fiscal suavizado” .
4.
La Alianza Mundial para la
Justicia Fiscal (GATJ, por sus siglas en inglés) y el Consorcio Internacional
de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) fueron nominados juntos para un Premio
Nobel de la Paz por tres políticos noruegos . Esta nominación compartida se celebra ampliamente como un
reconocimiento al movimiento internacional de la justicia fiscal. La Alianza
Mundial para la Justicia Fiscal se creó a partir de la Red para la Justicia
Fiscal en 2013 como el organismo coordinador de las organizaciones de
movilización masiva que trabajan por la justicia fiscal en todo el mundo. Las
dos organizaciones siguen colaborando estrechamente.
5.
El Índice de Secreto Financiero
de la Red para la Justicia Fiscal complementa el Índice de Paraísos Fiscales
Corporativos. Juntos, ambos índices proporcionan una imagen completa de las dos
caras de la moneda del fraude fiscal. Así pues, el Índice de Secreto Financiero
documenta las formas en que los países permiten que las personas adineradas
oculten su dinero del estado de derecho y el Índice de Paraísos Fiscales
Corporativos documenta las formas en que los países permiten a las empresas
multinacionales pagar menos impuestos sobre sus beneficios de lo que deben.
Algunos paraísos fiscales se especializan en facilitar la evasión fiscal
privada en el extranjero, como EE.UU. UU., que ocupa el segundo puesto en el
Índice de Secreto Financiero 2020, pero el 25 en el Índice de Paraísos Fiscales
Corporativos. Otros se especializan en facilitar el abuso fiscal corporativo,
como Bermudas, que ocupa el tercer puesto en el Índice de Paraísos Fiscales
Corporativos, pero el 40 en el Índice de Secreto Financiero. Y, por último,
algunos se especializan en facilitar ambos tipos de abuso fiscal, como Caimán,
Suiza, los Países Bajos, Luxemburgo, Hong Kong, Singapur, las Islas Vírgenes
Británicas y los Emiratos Árabes Unidos –todos los cuales se sitúan entre los
diez primeros puestos en ambos índices.
6. Una extensa investigación ha
documentado las formas en que la red de jurisdicciones del Reino Unido opera
como una red de paraísos fiscales que facilitan el abuso fiscal corporativo y
privado, en cuyo centro se encuentra la City de Londres. La telaraña del Reino
Unido está formada por los siguientes territorios británicos de ultramar y
dependencias de la corona: Islas Caimán, Islas Vírgenes Británicas, Guernsey,
Jersey, Gibraltar, Bermudas, Isla de Man, Anguila, Islas Turcas y Caicos y
Montserrat. Para obtener más información sobre la telaraña del Reino Unido,
consulte el documental de Michael Oswald “La telaraña: el segundo
imperio de Gran Bretaña”, producido por el fundador de la Red para
la Justicia Fiscal, John Christensen. El documental se encuentra disponible en
YouTube en inglés y español.
8.
El Estado de la Justicia Fiscal
2020, un informe anual único en su especia elaborado por la Red para la
Justicia Fiscal, reveló por primera vez en noviembre de 2020 la cantidad de
impuestos que cada país del mundo pierde debido al abuso fiscal corporativo
internacional ya la evasión fiscal privada. Si bien se han realizado
estimaciones en el pasado sobre la pérdida de impuestos a nivel mundial debido
al fraude fiscal, había resultado difícil determinar cuánto pierde cada país
individualmente. No obstante, después de casi dos décadas de campaña por parte
de la Red para la Justicia Fiscal, la OCDE finalmente publicó en julio de 2020
datos de transparencia sobre los asuntos financieros de las empresas
multinacionales que cambiaron las tornas, e hicieron posible que analizando los
nuevos datos la Red para la Justicia Fiscal calculase las pérdidas fiscales de
cada país con una precisión sin precedentes. Los datos se recopilaron mediante
una medida de transparencia conocida como informes desglosados por países. La medida de transparencia está diseñada para exponer la transferencia de
beneficios por parte de las empresas multinacionales al exigir a las
multinacionales que comuniquen sus beneficios y pérdidas a nivel de país para
cada país en el que están presentes, en lugar de publicar sus beneficios y
costos como una suma global agregada que disimula el movimiento de dinero entre
países. Al analizar los datos de los informes desglosados por países
publicados por la OCDE, el Estado de la Justicia Fiscal 2020 midió la
transferencia de beneficios observables autocomunicada por las empresas
multinacionales y calculó las pérdidas fiscales corporativas resultantes. La
primera norma internacional contable para la presentación de informes públicos
desglosados por países fueron propuestos por primera vez por la Red para la
Justicia Fiscal en 2003. Aunque inicialmente la OCDE se opuso, el método de
presentación de informes fue finalmente respaldado por el grupo de países del
G20 en 2013, y la OCDE elaboró una norma para su uso a partir de 2015. Tras
numerosas demoras, la OCDE finalmente publicó datos parciales en julio de 2020.
No obstante, mientras que la propuesta de la Red para la Justicia Fiscal exigía
a las empresas multinacionales que divulgaran públicamente sus informes
desglosados por países, la OCDE exigía a las multinacionales que solo
presentaran sus informes de manera privada a las autoridades fiscales de los
países de la OCDE. Los informes recopilados de las empresas multinacionales
fueron posteriormente agregados y anonimizados por los países de la OCDE antes
de que los datos se compartieran con el organismo de la OCDE y se publicaran.
Como resultado, si bien el análisis de la Red para la Justicia Fiscal de los
datos publicados por la OCDE indica que las empresas multinacionales pagan 245
mil millones de dólares menos en impuestos corporativos de lo que deberían, no
es posible identificar qué empresas multinacionales son responsables del abuso
fiscal. A finales de febrero de 2021, por primera vez una mayoría entre los ministros de la UE se constituyó a favor de finalizar la negociación de una nueva
directiva para exigir a las empresas multinacionales que divulguen públicamente
sus informes desglosados por países.
9.
Para obtener información sobre
la cobertura mediática del “eje de la evasión fiscal”, consulte el artículo de
The Times “ Las grandes empresas deben pagar su parte justa del coste del coronavirus ” y el artículo de The Independent “ Las multinacionales transfieren 1.3 billones de dólares a paraísos
fiscales cada año, revela un análisis innovador ”.
10.
La OCDE puso en marcha el Plan de Acción BEPS (Erosión de la
Base Imponible y Traslado de Beneficios) en 2015 para hacer frente al abuso fiscal por parte de las empresas
multinacionales. El plan reconocía una serie de normas mundiales, cuatro de las
cuales exigían el compromiso de los miembros de la OCDE y del Marco Inclusivo
como normas mínimas.
11.
A continuación, se presentan
algunos ejemplos de paraísos fiscales que alegan que cumplen las normas de la
OCDE como una forma de blindar y contrarrestar las investigaciones sobre sus
prácticas de facilitación del fraude fiscal. En respuesta al Estado de la
Justicia Fiscal 2020 que revela que Caimán ocasiona pérdidas fiscales mundiales
de 70 mil millones de dólares cada año, Cayman Finance declaró : “Las interpretaciones distorsionadas de la Red para la Justicia
Fiscal sobre las estadísticas de las Islas Caimán se vuelven más inexactas, más
alejadas de los hechos y menos creíbles, ya que siguen siendo socavadas por los
creíbles hallazgos de organismos internacionales reconocidos como la OCDE y la
UE”.. Esta realidad
ha sido confirmada por varios observadores, incluidos la OCDE y la Unión
Europea, que aún no han identificado ningún régimen fiscal o prácticas fiscales
nocivas en Luxemburgo”. En respuesta al Índice de Secreto Financiero
2020, el Ministerio de Finanzas de Luxemburgo declaró : “Cabe destacar que el análisis (y la
clasificación concomitante) [de la Red de la Justicia Fiscal] no tiene en
cuenta el hecho de que los reguladores y las instituciones del centro
financiero de Luxemburgo aplican todas las normas internacionales y de la UE
pertinentes. Luxemburgo, como miembro activo de la OCDE y miembro fundador de
la UE, ha implementado y puesto en práctica todas las normas aplicables de la
OCDE y de la UE sobre intercambio de información en materia fiscal […]”.
12.
El Estado de la Justicia Fiscal 2020 de la Red para la Justicia Fiscal reveló que las jurisdicciones de la
lista negra de paraísos fiscales de la UE son colectivamente responsables de
solo el 1.72 por ciento de las pérdidas fiscales mundiales, lo que cuesta a los
países más de 7 mil millones de dólares en impuestos perdidos al año. En
comparación, los estados miembros de la UE fueron responsables del 36 por
ciento de las pérdidas fiscales mundiales, lo que les cuesta a los países más
de 154 mil millones de dólares en impuestos perdidos cada año. Se descubrió que
dos jurisdicciones incluidas en la lista negra de la UE, Palau y Trinidad y
Tobago, aunque no cooperaron con las regulaciones fiscales internacionales, no
se habían creado pérdidas fiscales observables para otros países. La Red para la
Justicia Fiscal ha criticado la lista negra de la UE durante mucho tiempo por ignorar los principales paraísos fiscales y
centrados en jurisdicciones que son secretas pero que juegan un papel
insignificante en la economía mundial.
13.
Tras el análisis del Estado de
la Justicia Fiscal 2020 elaborado por la Red para la Justicia Fiscal sobre la
lista negra de la UE, la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del
Parlamento Europeo adoptó una resolución en
diciembre de 2020 en la que consideró que la lista negra de la UE era “confusa
e ineficaz” y solicitaba que fuera renovada. La resolución fue aprobada en enero de 2021 por el Parlamento Europeo con 587 votos a favor, 50
en contra y 46 abstenciones.
14.
El informe publicado por el Panel de
Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre Responsabilidad Financiera
Internacional, Transparencia e Integridad identifica el fraude fiscal y otros
flujos financieros ilícitos como un problema sistémico que “roba millas de millones
de un futuro mejor” y que solo puede ser combatido por “nada menos que una
transformación del sistema financiero global” liderada por las Naciones Unidas.
El informe proporciona un conjunto completo de recomendaciones que reflejan en su totalidad la plataforma de políticas puesta en
marcha por la Red para la Justicia Fiscal en 2003. La Red para la Justicia
Fiscal elogió el informe como
“un momento decisivo en la lucha contra el fraude”. fiscal internacional”.