La inflación en Argentina
Por Oscar
Expósito
Contenido:
1.Un poco de historia
2.El
gran fantasma
3. Un capítulo histórico
4.
Cámpora al gobierno Perón al poder
5. El Pacto Social
6. Otra vez un golpe de corte neoliberal: el Rodrigazo
7. La inflación
durante la dictadura genocida
8. Alfonsín
9. Menem
10.
El Plan Brady
11.De la Rúa
12.Crisis y caos
13. La década ganada: asume
Nestor…
14.La inflación después de
la debacle
15.Cristina
16.Medidas de un gobierno
nacional y popular
17. Axel Kicillof
18.La deuda Pública
19.Los fondos buitre
20.La ley de medios
21. Presidencia de Macri
22.La inflación período 2003 – 2017
23.Presidencia de Alberto Fernández
24.Resumen
El presente trabajo es una
“historia” de la inflación en la Argentina desde 1900 hasta la actualidad. El
objetivo es visualizar distintos períodos, sus protagonistas y las “soluciones”
que se propusieron en cada caso. Desde el pensamiento de izquierda coincidimos
históricamente en tomar como causa principal la puja por la distribución del
ingreso. Este argumento sigue siendo válido. En este escrito intento además
enmarcarlo en un concepto más general que es el proceso de acumulación
capitalista del que Marx y Rosa Luxemburgo, entre otros, se han ocupado.
1.Un poco de historia
Para una persona que no ha vivido en nuestro país durante
un período prolongado de tiempo resulta difícil entender las causas de un
proceso inflacionario que se prolonga en el tiempo y que gobierno tras gobierno
no se logra resolver.
Durante la primera mitad del siglo XX se mantuvo en general
en un solo dígito, los años de dos dígitos fueron excepcionales (1900-1901;
1917-1918: 1920 y 1933) compensados parcialmente con años de deflación.
El año 1969 quedará grabado en la historia
argentina por la cantidad y calidad de las luchas del movimiento obrero. Fueron
los protagonistas principales los trabajadores y el movimiento estudiantil que
participó activamente. Entre enero y
abril el “Ocampazo” en Villa Ocampo al norte de la Provincia de Santa Fe, edn
el mes de mayo las protestas contra la dictadura se fueron extendiendo en
Corrientes, en Córdoba, en Rosario, en Salta y en Tucumán. Las protestas
siguieron, en febrero y marzo de 1970 se produjo el “Choconazo”. El general
Onganía que era el presidente de facto presentó su renuncia el 8 de junio de
1970. La dictadura militar anunció su disposición a negociar una salida
electoral” bajo control militar”. Los militares designaron a un general con
destino en Washington y poco conocido como presidente: Roberto Levingston que
asumió el 18 de junio de 1970
Las protestas populares no cesaban: en
noviembre de 1970 se produjo el segundo Tucumanazao y el Catamarqueñazo.
Levingston renunció el 22 de marzo de 1971 a raíz de la protesta. El 26 de
marzo de 1971 asumió la presidencia el general Alejandro Lanusse.
La dictadura respondía a las protestas
populares con represión, detenciones y tortura. El 22 de agosto de 1972 asesinó
a dieciséis presos políticos que quedó en la historia como la Masacre de
Trelew.
Mientras tanto el general Perón seguía
proscripto. Para intentar evitar su reelección después de 18 años de
proscripción, Lanusse emitió un decreto que disponía la prohibición de
presentarse como candidatos a las personas que no estuvieran radicadas en
Argentina antes del 25 de agosto de 1972
4. Cámpora al gobierno Perón al
poder
Inhabilitado el general Perón se decidió la
estrategia de designar a Héctor J. Cámpora como candidato quien triunfó con el
49.5% de los votos. Fue presidente durante 49 días: desde el 25
de mayo al 13 de julio de 1973 durante los cuales se
organizó el regreso de Perón a la Presidencia de la Nación.
El Gral. Perón asumió la Presidencia de la
Nación el 12 de octubre de 1973 luego de haber ganado la elección con el 62% de
los votos. Fue su candidata a vice su esposa María Estela Martínez (Isabelita)
En esos momentos la escena internacional se
mostraba complicada. Unos meses antes, el 23 de agosto de 1973, comenzó la
crisis del petróleo que alteró las condiciones de la economía mundial.
Un mes antes de la asunción del Gral. Perón,
el 11 de setiembre de 1973 un golpe de Estado organizado y financiado por la
CIA, derrocaba al presidente de la hermana república de Chile el Dr. Salvador
Allende: héroe y mártir de un proyecto socialista.
Mientras tanto
en Argentina en octubre de 1973 comenzó a operar un grupo siniestro conocido
como triple A (Alianza Anticomunista Argentina) dirigida por un personaje, que
operaba desde hacía años como secretario del Gral. Perón: José López Rega.
Según datos de
investigadores las tres A cometió entre 700 y 1100 asesinatos de dirigentes
políticos y sociales de la izquierda durante los dos primeros años más
secuestros y encarcelamientos de militantes de Argentina y de emigrantes de las
dictaduras, la chilena especialmente.
Perón falleció
el 1 de julio de 1974 siendo sucedido por su esposa.
5. El Pacto
Social
José Ber Gelbard fue un
empresario y militante comunista. Seguramente por sugerencia del general Perón fue
nombrado ministro de Economía el 25
de mayo de 1973 con la asunción de Cámpora, finalizando su mandato el 21 de
octubre de 1974 unos meses después de la muerte de Perón.
Una de sus políticas centrales fue la puesta en marcha de un pacto entre la
Confederación General del Trabajo (CGT) y el sector de empresas pequeñas y
medianas agrupadas en la CGE (Confederación General Económica) de la que
Gelbard era fundador y presidente.
El pacto social fue firmado el 8 de junio de 1973 y tenía como objetivo central coordinar la política
económica entre el Gobierno, los trabajadores y el sector empresarial con el
objetivo de encarar los problemas coyunturales y estructurales.
Entre los objetivos principales se destacaban: que la participación de los
asalariados en la distribución del ingreso nacional alcanzara al 50% y reducir la inflación en forma sustancial
imponiendo un sistema de con trol de precios. Al mismo tiempo se impulsaría el
crecimiento económico.
Como medidas concretas se decretó un congelamiento de precios, un aumento
salarial general y la suspensión de la negociación de los convenios colectivos
durante dos años. Otra medida importante fue la nacionalización del comercio
exterior.
En su primera etapa (junio de 1973 a julio de 1974) el pacto se vio
favorecido por una cosecha récord que generó un saldo positivo de la Balanza de
pagos.
La coyuntura internacional con la crisis del petróleo encarecía las
importaciones en momentos en que la industria estaba en plena reactivación. Además,
Europa suspendió la compra de carnes de Argentina.
A pesar de los controles las empresas comenzaron a violar el congelamiento
aumentando los precios con subterfugios: cambiar la marca, el volumen del
contenido, etc.
La situación política interna se complicaba por el enfrentamiento entre las
organizaciones guerrilleros de izquierda y la represión de las tres A, en
complicidad con sectores de las Fuerzas Armadas que ya comenzaban a intervenir.
El plan fue reformulado en marzo de 1974. Comenzó a resquebrajarse el
control de precios lo que provocó inquietud en los sectores populares que veían
avanzar nuevamente el fantasma de la inflación. Perón dio el 12 de junio de
1974 que sería su último discurso en público pidiendo la cooperación de los
distintos actores y amenazando con su renuncia. Falleció 19 días después a los
78 años el 1 de julio de 1974.
La muerte de Perón y la asunción de su esposa comienzan a producirse
profundos cambios. Gelbard continúa su mandato hasta el 21 de octubre de ese
año. Durante ese período se consolida la figura de López Rega jefe en las
sombras de la AAA (triple A). Comienzan “purgas” en el elenco gubernamental. El
21 de octubre renuncia Gelbard.
Gelbard renuncia el 21 de octubre de 1974, Perón había fallecido el 1 de
julio de ese año, con la presidencia de Isabel de Perón se consolida el poder
de Lopez Rega y las tres A.
6. Otra vez un golpe de corte neoliberal: El Rodrigazo
El
4 de junio de 1975 el entonces ministro de Economía Celestino Rodrigo decreta
una devaluación del peso de un 160% a la que acompaño una fuerte emisión
monetaria emisión monetaria…era una invitación al golpe de Estado ante una
situación interna descontrolada.
El
resultado de esa medida fue que, la inflación que en 1974 fue del 25%, aumentó
en 1975 al 182%.
Mientras tanto el plan Cóndor estaba en su
apogeo. Se trataba de una operación de inteligencia que incluía represión
política y terrorismo de Estado organizada y ordenada por Estados Unidos y que
estaba destinada a eliminar opositores mediante arrestos y asesinatos. Se
implementó el 25 de noviembre de 1975 en una reunión que contó con la presencia
de los servicios de inteligencia de Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y
Uruguay. Y que fue implementada por los países “fundadores” y se fue
extendiendo al resto de América del Sur.
7.
La inflación durante la dictadura genocida
Con
el nombramiento de Martínez de Hoz como ministro de Economía, la dictadura se
aseguraba la implementación de un programa neoliberal y totalmente amigable con
el imperialismo.
Si
alguien pensaba que ese programa garantizaría una baja de las tasas de
inflación se equivocó de manera rotunda.
Pese a
ello durante los cinco años siguientes la inflación se ubicó siempre por encima
del 100%: 1976 (444%), 1977 (176%), 1978 (171,4%), 1979 (163%), 1980 (100,8%), un
promedio del 211% anual, más alto que cualquier gobierno anterior. En los años
siguientes también se mantuvo por encima de los tres dígitos: 131% en 1981 y
210% en 1982.
Raúl Ricardo Alfonsín
asume como presidente de la República el 10 de
diciembre de 1983 y renuncia 8 de julio de 1989.
La
performance de la economía argentina durante su presidencia fue francamente
pésima. Los índices anuales de inflación fueron: 1983 434%, 1984 688%, 1985
385%, 1986 82%, 1987 175%, 1988 388% y 1989 3080%. En tanto el salario real con
base 1983=100 había bajado a 64% en 1989.
Es cierto
que Alfonsín recibió pésimos regalos: la deuda externa que en 1975 era de 7875
millones de dólares había aumentado durante la dictadura a 45.000 millones.
El
aumento de la pobreza agregó un factor más de presión sobre un gobierno que fue
perdiendo el sustento político que lo había llevado al poder.
Sin embargo,
la situación argentina no era una excepción en América Latina. En ese sentido la
década de los años 80 quedó en la historia como la década perdida; tanto por
los problemas de alta inflación, dificultades para pagar la deuda externa,
bajas de los precios internacionales de las materias primas y también por problemas
fiscales.
En los
primeros años de su mandato Alfonsín intentó llevar a la práctica un programa
heterodoxo. Designó a Bernardo Grinspun como ministro de economía. El proyecto
no le funcionó por fuertes presiones del sector de grandes empresas. En 1984 si
bien al PBI creció un 2,6%, la inflación alcanzó un 625%.
En 1985 Alfonsín
reemplaza a Grinspun por Juan Vital Sourrille.
El objeto
fue básicamente implementar un plan anti
inflacionario. El 14 de junio de ese año anunciaron lo que se denominó Plan
Austral, se creó una nueva moneda: el Austral, se congelaron los precios y se
incluyó un mecanismo denominado “desagio” con el objetivo de des indexar los
contratos.
El plan
se basaba en frenar la “inflación” inercial, es decir frenar la posibilidad de que
las empresas oligopólicas incrementen sus precios anticipándose a expectativas
inflacionarias.
Aquí hay
un reconocimiento de la inflación no como un fenómeno exclusivamente monetario.
Esta
primera etapa le aseguró al radicalismo el triunfo en las elecciones de medio
término del año 1985; pero la alegría duró poco…
Al año
siguiente (1986) los precios comenzaron a crecer. El fenómeno se agrava por la
caída del 40% de los precios internacionales de nuestras exportaciones. La
situación se volvió insostenible y el congelamiento inicial se fue al garete.
La crisis
no tenía salida; ni por las medidas no tradicionales ni por las tradicionales.
En 1987
era evidente la insuficiencia de recursos con que contaba el Estado. No podía
recurrirse a los fondos de pensiones, ni al endeudamiento interior o exterior.
En julio de 1987 el ministro de Economía Sourrouille y el de Obras y Servicios
Públicos Terragno anunciaron un paquete de medidas que, finalmente, no produjo
los resultados esperados.
El
déficit fiscal comenzó a financiarse con emisión monetaria, con lo cual se
echaba más leña al fuego. Al mismo tiempo se agravaba el problema de la deuda
externa.
La deuda externa
se había incrementado un 364% durante la dictadura genocida. Al asumir Alfonsín
era de 45.000 millones de dólares. Era un monto impagable. Las exportaciones de
ese año eran de 8.870 millones de dólares. En un discurso Alfonsín declaró:
"Es imprescindible que se comprenda que el pago
de la deuda tiene que estar vinculado a nuestras exportaciones y, por otro
lado, estamos convencidos que se necesita una refinanciación a largo plazo y
con los años de gracia que corresponda. La Argentina quiere pagar, está
dispuesta a pagar, quiere cumplir con sus obligaciones, pero también todos
debieran advertir de que aquí hay alguna suerte de culpa concurrente."
El gobierno declaró una moratoria unilateral de la
deuda, intentando al mismo tiempo iniciar negociaciones. Otros países de
América Latina sufrían situaciones similares: Brasil, Colombia y México
denunciaron que el alza de las tasas internacionales y las medidas
proteccionistas que implantaron los países centrales ahogaba las posibilidades
de las economías “periféricas”
Finalmente, el gobierno de Alfonsín llegó a un acuerdo,
con el FMI a fines de 1984.
La crisis lejos de solucionarse se agravó. En febrero
de 1986 el gobierno anunció la suspensión de pagos al Club de Paris. La deuda
era de 6.000 millones de dólares. Se negociaron acuerdos de stand by con el
FMI; a pesar de ello en abril de 1988 Argentina entro en moratoria de la deuda
externa.
Al finalizar el mandato de Alfonsín la deuda ya
llegaba a los 58.700 millones de dólares.
Mientras tanto la inflación seguía castigando los
bolsillos de los trabajadores: en agosto de 1988 fue del 27.6% mensual. El
gobierno lanzó el denominado Plan Primavera que incluía un acuerdo con el
sector de grandes empresas: (Unión Industrial Argentina y la Cámara Argentina
de Comercio), con el propósito de moderar los aumentos de precios, al mismo
tiempo que el Estado intermediaba la compra venta de divisas.
El plan no función: el endeudamiento externo, la
recesión económica y el desequilibrio fiscal definieron su fracaso.
El manual de crisis del modelo neoliberal establece
que
-lo primero para financiarse es las reservas del Banco
Central,
-si no alcanzan: colocar deuda pública,
-si tampoco alcanza, recurrir al FMI y
-si tampoco funciona: devaluar…
El equipo económico (Sourruille, Machinea y Brodersohn)
optaron por devaluar. En mayo de 1989 el dólar pasó de 80 a 200 australes lo
que originó un aumento de la presión inflacionaria.
En
1989 la cotización del dólar creció un 2038% y la inflación fue del 3079%.
El
índice que mide el porcentaje de población que se encuentra por debajo del
límite de pobreza se disparó de un 25% al 47.3%
El
mandato de Alfonsín terminaba el 10 de diciembre de 1989. La gravedad de la
situación económico y social y el peligro de un nuevo golpe de estado influyeron
para que el presidente decidiera adelantar las elecciones para el 14 de mayo.
Como
resultado de las mismas Menem fue electo por el 47% frente a un 37% del
candidato radical.
Mientras
tanto la inflación seguía en aumento, comenzaron a producirse saqueos y aumento
de la violencia.
El
30 de mayo Alfonsín decreta el estado de sitio. Desde distintos sectores
empresarios, sindicales y militares comenzaron a crecer las presiones para que
se produjera un adelanto de la entrega del mando que, finalmente, se produjo el
8 de julio de 1989.
9.Menem
Menem fue presidente de la Argentina desde el 8 de julio de 1989 al 10 de diciembre de 1999
(10 años y 155 días).
Una de
las primeras acciones de Menem fue reunirse con el directorio de Bunge y Born,
a la sazón el principal monopolio de la industria alimenticia de Argentina.
De esa decisión surgió el nombramiento de
Miguel Ángel Roig como ministro de Economía. El designado falleció al poco
tiempo por lo que se designó en su reemplazo al vicepresidente de Bunge & Born, Néstor Rapanelli.
Ese hecho
definió su intención de instalar un modelo absolutamente neoliberal.
Se
desarrolló el denominado plan BB siguiendo los lineamientos del Consenso de Washington.
El pan incluía una liberalización total de precios, desregulación de la
economía, liberación de importaciones, reducción de aranceles y se programó la
privatización de las empresas del Estado. Se comenzó con Entel y Aerolíneas
Argentinas.
El 1 de
marzo de 1991 fue designado ministro de Economía Domingo Felipe Cavallo quien
ejerció el cargo hasta el 27 de julio de 1996.
Una de
sus primeras medidas fue la denominada convertibilidad por la cual se fijaba la
equivalencia de 1 peso =1dólar.
Para mantener
esa paridad fue necesario igualar las reservas en divisas del Banco Central con
la circulación monetaria. Inicialmente la medida dio sus frutos: se redujo la
inflación pero también aumentaron los
viajes al extranjero (especialmente a EEUU) viajes de compras…
Era
turismo y también shopping. Los viajeros volvían abarrotados de productos
especialmente electrónicos. También podían solicitarse créditos en dólares a
tasas “razonables”.
Mientras
tanto Argentina seguía endeudada en dólares. La paridad cambiaria redujo el
precio de los productos importados con lo cual aumentaron las compras en el
exterior con la baja consecuente del stock de divisas.
Se redujo
la demanda de bienes de producción nacional, afectando a las empresas que
producían bienes de fabricación argentina, lo cual impactó en una baja del
nivel de empleo.
Aumentó
el gasto público y se disparó la corrupción. El déficit fiscal no podía
financiarse con emisión monetaria, por lo que el Estado recurrió a un
endeudamiento creciente.
Al asumir
Cavallo como ministro de Economía en enero de 1991 la deuda erade 61.400 millones de dólares. Al respecto declaró:
“Dado que se prevé que la deuda
pública bruta externa se estabilice en torno a los 46 000 millones de
dólares, para comenzar a reducirse hacia 1997, hacia el año 2000 es posible
proyectar una relación deuda bruta/PBI del orden del 15,4 %. Estimo que,
para el fin del siglo, la deuda pública será insignificante”
Contrariamente a lo pronosticado la deuda no paró de crecer. Al finalizar
el mandato de Menem la deuda ascendía a 146.000 millones de dólares.
Privatización de empresas públicas
El déficit del Estado fue
financiado el endeudamiento externo mas la venta de bienes del sector público.
El Estado perdió el control de
sectores estratégicos de la economía: energía, telecomunicaciones, transporte
etc.
La Ley 23.696 que autorizó la venta
fue sancionada el 17 de agosto de 1989. Entre las más importantes figuraban:
YPF, Aerolíneas Argentinas, y las empresas de agua, luz y gas.
El entonces ministro Dromi a cargo
del tema tuvo un lapsus que provocó el hazmerreír: lanzó una advertencia que invertía su
verdadero pensamiento dijo: “nada de lo que deba ser estatal, permanecerá en
manos del Estado…” Se lo conoció por el Sr. 10%... por las comisiones generadas por las ventas de
los bienes del Estado por debajo de su valor real.
Fue desmontada una estructura que
llevó años construir, incluyendo empresas que le brindaban una garantía al
Estado de administrar sectores vitales de nuestra economía.
Las 67 empresas privatizadas
fueron:
- Administración General de Puertos AGP: privatizada.
- Aerolíneas Argentinas SE: privatizada.
- Aeropuertos: concesionados.
- Agua y Energía Eléctrica SE, Sector Eléctrico: privatizada.
- Área Material Córdoba Aviones: privatizada.
- Argentina Televisora Color LS 82 TV Canal 7 (ATC): disuelta.
- Astillero ministro Manuel Domecq García - DOMECQ: disuelta.
- Astilleros y Fábricas Navales del Estado - AFNE SA: provincializado.
- Banco Hipotecario Nacional: privatizado.
- Banco Nacional de Desarrollo (BANADE): disuelto.
- Caja Nacional de Ahorro y Seguro: privatizada.
- Canal 11, Dicon Difusión SALS 84 TV: privatizada.
- Canal 13, Río de la Plata SALS 85 TV: privatizada.
- Carboquímica Argentina Sociedad Anónima Mixta: privatizada.
- Minera Carolina SA: disuelta.
- Compañía Azucarera las Palmas SAI.C.A.P.U.: disuelta.
- Conarsud SA Asesoría y Consultoría: disuelta.
- Consultara SA Consultora de la Armada: disuelta.
- Corporación Argentina de Productores (CAP): disuelta.
- Empresa Desarrollos Especiales (SAEDESA): disuelta.
- Empresa Líneas Marítimas Argentinas (ELMA): disuelta
- Empresa Nacional de Correos y Telégrafos (ENCOTEL): disuelta.
- Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTEL): privatizada.
- Empresa Nuclear Argentina de Centrales Eléctricas (SAENACE): disuelta.
- Establecimientos Altos Hornos Zapla: privatizada.
- Fábrica Militar de Ácido Sulfúrico: privatizada.
- Fábrica Militar de Tolueno Sintético: privatizada.
- Fábrica Militar de Vainas y Conductores Eléctricos ECA: privatizada.
- Fábrica Militar General San Martín: privatizada.
- Fábrica Militar Pilar: privatizada.
- Fábrica Militar San Francisco: privatizada.
- Ferrocarril Belgrano SA: concesionado.
- Ferrocarriles Argentinos SA: concesionado.
- Ferrocarriles Metropolitanos SA: concesionado.
- Fondo Nacional de la Marina Mercante: disuelto.
- Forja Argentina SA: disuelta.
- Gas del Estado SE: privatizada.
- Hidroeléctrica Norpatagónica SA Sector Eléctrico (HIDRONOR):
privatizada.
- Hierro Patagónico de Sierra Grande SA Minera (HIPASAM):
provincializada.
- Hipódromo Argentino: concesionado.
- Induclor Sociedad Anónima Mixta: privatizada.
- Indupa SA: privatizada.
- Instituto Nacional de Reaseguros (INDER): disuelto.
- Interbaires SA: privatizada.
- Intercargo SA: privatizada.
- Junta Nacional de Carnes: disuelta.
- Junta Nacional de Granos: disuelta.
- LR3 Radio Belgrano: concesionada.
- LR5 Radio Excelsior: concesionada.
- LV3 Radio Córdoba: concesionada.
- Llao Llao Holding: privatizado.
- Monómeros Vinílicos: privatizado.
- Obras Sanitarias de la Nación (OSN): concesionada.
- Obra Sociales públicas (11) Bajo de denominación: Instituto de
Servicios Sociales ...
- Petropol: privatizada.
- Petroquímica Bahía Blanca S.A: privatizada.
- Petroquímica General Mosconi SAI.y C.: privatizada.
- Petroquímica Río Tercero: privatizada.
- Polisur Sociedad Mixta: privatizado.
- Redes de Acceso a grandes ciudades: concesionadas.
- Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires Sector Eléctrico (SEGBA):
privatizada.
- Sociedad Mixta Siderurgia Argentina (SOMISA): privatizada.
- Talleres Navales Dársena Norte SACI.y N.(TANDANOR): privatizados.
- Tanque Argentino Mediano SE (TAMSE): disuelto.
- Tecnología Aeroespacial SATEA: disuelta.
- Yacimientos Carboníferos Fiscales (YCF): concesionada.
- Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF): privatizada.
Los bienes fueron dilapidados a precios o condiciones
irrisorias, los adquirentes los vaciaron como en el caso de YPF o Aerolíneas
Argentinas.
La venta de empresas le permitió
ingresar al país 23.948 millones (de los cuales solo 11.441 ingresaron el resto
fue rescate de deuda pública.) Es decir que a pesar de la increíble venta de
empresas el problema de la deuda se agravaba.
10. El Plan Brady
A finales de 1989 varios países
latinoamericanos estaban fuertemente
endeudados: entre ellos Argentina, Brasil, Ecuador, México y Venezuela. Se ideó un plan que llevó el
nombre del secretario del tesoro de EEUU: Nicolas Brady.
En realidad,
el plan estaba destinado a solucionar el problema de los acreedores.
Por del plan
Brady se reemplazaba los títulos que debían pagar los países deudores por los
denominados bonos Brady.
La negociación
implicaba una quita en los montos adeudados y un período de gracia.
La operación
se completaba con planes de ajuste de la economía de los países.
Se trataba de estimular
un saldo favorable en los Balances de Pago de los países deudores. Los
programas de ajuste copiaban las conocidas recomendaciones del FMI inspiradas
en el Consenso de Washington.
La quita sobre
los montos adeudados estaba condicionada, además, por la aceptación de un
posible aumento de la tasa de interés, que los deudores se obligaron a aceptar.
Esta norma
demuestra cual es el accionar del imperialismo: ¡ofrecen que los países se
comprometan a pagar una deuda con una tasa de interés incierta!
El préstamo se
ajustaba cada seis meses en base a la tasa LIBOR (tasa interbancaria del
mercado londinense), la reducción del monto adeudado se compensaba con una tasa
impredecible y un programa de ajuste que condicionaba el desarrollo y la
independencia de los países.
Además, la
quita era discrecional ya que, el plan Brady, otorgó a los bancos acreedores la
posibilidad de negarse a efectuar quitas sobre la deuda original y además fijar
una tasa diferente de la LIBOR.
Proliferaron
en el sector bancario actos fraudulentos. Años después el Congreso inició una
investigación sobre lavado de dinero, en este período, con la complicidad del
banco alemán Clearstream.
El 31 de diciembre de 1995 Cavallo
es reemplazado por Roque Fernández, de orientación similar.
La incertidumbre agravó lo que en
el balance del Banco Central figura como “Formación de Activos externos”
…traducido: fuga de capitales (solo los legales) los ilegales no se
contabilizan. Se trata de giros de dividendos, pagos de multinacionales a casas
matrices y operaciones diversas que disimulan la evasión de divisas.
El superávit de la Balanza
comercial (Exportaciones- Importaciones) era indispensable para sostener la
convertibilidad. Pero el proceso originó un atraso cambiario, es decir lo
contrario a una devaluación, lo que determinó un incremento sustancial de las
importaciones de productos que, además, venían subsidiados por los países de
origen.
La demanda de importaciones alcanzó
a rubros que competían francamente con la producción nacional: alimentos,
bebidas y otros productos que podían producirse en el país. Así se producían
cierres de empresas y aumento de la desocupación.
También aprovechando el contexto
grandes y medianas empresas habían contratado prestamos con el exterior. El
endeudamiento de las empresas con el exterior se generaba emitiendo pagarés
denominados Obligaciones negociables (ON).
La cancelación de esos instrumentos
también incidió en el déficit del Balance de pagos.
Esta brecha, originada por el
sector privado, se cubrió con endeudamiento público, por lo que aumentó el
monto de la deuda externa con el agregado de intereses, por supuesto a cargo
del Estado.
La inflación durante los 10 años el
menemismo fue del 52%. ¡Todo un éxito!
Pero el festival tuvo un costo
elevado: se agotaron las divisas que provenían de la venta de empresas y al
mismo tiempo la deuda externa no dejó de aumentar: ¡la deuda externa creció en
la presidencia de Menem de 61.400 a 146.000 millones de dólares…un
festival! A Cavallo le había fallado el
pronóstico
11.De la Rúa
El 10 de diciembre de 1999
asume como presidente De la Rúa. Su
presidencia terminó el 21 de diciembre de 2001.
Menen le dejó un hermoso
regalito.
Además de la situación
heredada, su incapacidad para gobernar impulsó un incremento del caos. Había estancamiento
económico y un malestar social creciente.
El triunfo electoral de De
la Rúa se debió al profundo rechazo a la figura de Carlos Menen, el PBI de 1999
terminó con una caída del 3.4% respecto al año anterior.
La herencia de Menem fue
determinante. La crisis social abarcaba no solo lo económico también lo social,
especialmente en lo referido a salud y educación.
Una deuda impagable que
demandaba una erogación de 25.000 millones de dólares en el primer año de
gobierno.
El primer ministro de
Economía fue José Luis Machinea que ejerció hasta marzo del 2001(14 meses). Entre
otras medidas recortó sueldos y despidió empleados estatales (docentes, fuerzas
de seguridad, administrativos, judiciales, etc.).
Le siguió Ricardo López
Murphy quien batió un récord: estuvo 16 días como ministro.
En abril del 2001 asumió
Domingo Cavallo que duró hasta la salida del helicóptero que se llevaba a De la
Rúa de la Casa Rosada. Entre otras medidas Cavallo con su Secretaria de
Previsión: Patricia Bullrich recortaron un 13% los haberes de los jubilados.
Vigente la ley de
convertibilidad que impedía la emisión monetaria surgió una “brillante idea”:
emitir monedas locales en cada provincia.
Así fue como en los años
2001 y 2002 circulaban 15 “cuasi monedas” que eran bonos emitidos por las
provincias que circulaban como “monedas de curso legal” con nombres a veces
simpáticos: Patacón, Quebracho…etc, eso sí, se depreciaban más rápido que el
peso…
La desconfianza
generalizada incentivó la fuga de capitales hacia el exterior o hacia las cajas
de seguridad de los bancos locales…no hay estimaciones de los montos.
La constante extracción de
depósitos originó una “corrida bancaria”. Ante la emergencia el gobierno
promulgó una serie de medidas a las que se denominó el corralito y que impidió
el retiro de los fondos depositados en efectivo en plazos fijos, cuentas
corrientes y cajas de ahorros.
La indignación popular
creció, ya no eran solamente los sectores populares, las clases medias salieron
a golpear las persianas de los bancos reclamando por sus ahorros, también
golpeando ollas y cacerolas (el cacerolazo) durante 2001 y 2002.
A los cacerolazos
siguieron los saqueos y ataques a supermercados y empresas, especialmente a las
de capital extranjero. Era común ver vallas de metal para impedir el acceso de
los reclamos populares.
Tras varias jornadas de
protesta con enfrentamientos con la policía, inclusive incendios provocados por
la indignación popular los días 19 y 20 de diciembre la población en forma
masiva comenzó a salir a la calle en dirección a la Plaza de Mayo. La reacción
policial produjo más de 30 muertos en los enfrentamientos. Ese 20 de diciembre
de 2001 De la Rúa huía en helicóptero ante la indignación popular.
12.Crisis y caos
Argentina vivió procesos
críticos al largo de su historia, pero, para los que vivimos ese desenlace,
luego de días de protesta, inclusive de los sectores de la clase media, que
nunca se manifiestan, golpeando las persianas de los bancos para que le
devuelvan su dinero, con saqueos, represión y muertos, difícilmente podamos
olvidar el desenlace de ese proceso que iniciaron dos grandes culpables Menem y
Cavallo.
El que fuera elegido
vicepresidente con De la Rúa, (Carlos “Chacho” Álvarez), en un gesto insólito,
había renunciado en el año 2000.
De acuerdo a las
disposiciones de la Constitución debía reunirse la Asamblea Legislativa
(Diputados más Senadores) que eligieron a Rodríguez Saa como presidente
interino.
Su primer acto fue
declarar la insolvencia de la Argentina. El estado dejaba de pagar sus deudas. ¡Este
gesto fue aprobado por la mayoría de la población, pero, a los pocos días, se
descubrió que había pagado usd 150 millones al FMI!
…otros hechos que
determinaron su rápido desprestigio fue el nombramiento de Carlos Grosso como
intendente de la Ciudad de Buenos Aires (un personaje con fuertes vínculos con
el menemismo). Tuvo otras “ocurrencias” …como el proyecto de lanzar una tercera
moneda: el “argentino” no convertible y que sería utilizado en las
transacciones domesticas (pagos de salarios de la administración pública,
jubilaciones y planes sociales) y sin equivalencia con el dólar.
La insólita decisión
carecía de apoyo, inclusive del Partido Justicialista, (al que pertenecía) por
lo que tuvo que renunciar, ¡su presidencia duró 7 días! …todo un record!
Nuevamente reunida la
Asamblea Legislativa nombró presidente a Eduardo Duhalde que asumió, como
presidente interino, el 2 de enero de 2002, en un país en crisis con desempleo
y pobreza.
Una de sus primeras
medidas fue modificar la ley de Convertibilidad. Decidió una devaluación del
380%.
Además, dejó flotar libremente
la cotización del dólar que aumentó pasó
de $ 1 a 3,80. Al mismo tiempo se decretó la “pesificación asimétrica”, según
la misma una parte de las deudas en dólares que se convirtieron a pesos a razón
de 1 dólar = 1,40 pesos.
Esta medida provocó la
indignación de los ahorristas y acreedores. Algunos obtuvieron el retorno en
dólares en base a amparos judiciales. Se produjeron quiebras y cierres de
empresas en tanto se encarecían las importaciones.
El “deme dos” (herencia
del menemismo): kaput! El desempleo
alcanzó al 21.5% de la población económicamente activa, más de 3 millones de
personas estaban desocupadas.
El 52,8% de la población
de Capital y Gran Buenos Aires estaba por debajo del nivel de pobreza…En abril
de 2003 se podía ver a personas buscando alimentos entre los residuos de los
restaurantes.
Un 27% de la población se
encontraba debajo de la línea de pobreza extrema.
Comenzaron a proliferar las
personas que venían de las zonas más humildes a recoger catones y papeles en la
calle para poder subsistir: los llamados “cartoneros”. Se estima que en 2003
entre 20 y 30.000 personas se dedicaban a la recolección de cartones.
Su crecimiento y organización los llevó a
lograr, con los años, una diputada en el congreso: Natalia Beatriz Zaracho (Villa Fiorito,
5 de julio de 1989) cartonera, activista y política del Frente Patria Grande, que se desempeña como diputada
nacional por la provincia de Buenos Aires desde el 16 de
diciembre de 2021.
El
festival liberal menemista dejó un saldo pésimo. El déficit de la Balanza
comercial (Exportaciones-Importaciones) había sido compensado con la venta de
empresas y el endeudamiento.
Una vez más quedaba demostrada la falsedad de
las recomendaciones del FMI, del neoliberalismo y del Consenso de Washington.
13. La
década ganada: asume Néstor
El 25 de
mayo de 2003 asume la Presidencia Néstor Carlos Kirchner quien, junto a
Cristina, su compañera, dejarán un recuerdo imborrable en la memoria del
pueblo.
Comienza
la recuperación económica, política y social de un país desbastado. El PBI que
había caído un 11% en 2002, creció un 8% en 2003 y un 9% en 2004.
Néstor
Kirchner no dejó ningún frente sin atender: el político, el social y el
económico. Todos merecieron su atención permanente.
Comenzaron
las negociaciones con los acreedores internacionales.
Se les
propuso una quita del 75% del capital (61.350millones) que reducía la deuda a
20.450 millones!
Además,
canceló la deuda con el FMI. Al asumir Néstor
la presidencia la deuda externa era el 138% del PBI, reestructuró el 93%
de la deuda con una quita de más del 60% del capital, esto ocurrió por primera
vez en la historia mundial.
La
negociación incluía al total de bonos: eran 152 bonos diferentes, emitidos en
dólares, euros, yenes, francos suizos, libras esterlinas y pesos argentinos…un
surtido interesante.
El 3 de
enero de 2006 abonó íntegramente la deuda con el Fondo: 9.530 millones de
dólares y despidió a los funcionarios del FMI que ocupaban oficinas en el
Ministerio de Economía. Les comunicó que ya no tenían más “trabajo” podían
retornar a sus hogares…
En el año
2004 pronunció un discurso en la Asamblea de las Naciones Unidas:
Se hace necesario un urgente, fuerte y estructural rediseño del FMI para que pueda prevenir crisis y
ayudar a su solución, cambiando el rumbo que lo llevó de prestamista de fomento
a acreedor con demanda de privilegios.
El
crecimiento económico fue sabiamente aprovechado para mejorar el bienestar de
la población. El crecimiento de las exportaciones de soja tuvo un aspecto
positivo y otro negativo. El positivo fue el aumento del superávit de la
balanza comercial, el negativo fue la expansión del monocultivo que partir de
entonces no se recuperó, implicando profundos cambios en la matriz económica y
social en los campos aptos para la siembre de la leguminosa.
Durante
los cuatro años de su presidencia el PBI creció en tasas cercanas al 10%.
Desde las
primeras medidas se pudo comprobar que el proyecto comenzaba a circular por la
senda adecuada: se estatizó Aerolíneas Argentinas, el Correo Argentino,
Astilleros Rio Santiago, se creó una empresa de
energía ENARSA y de agua: Aguas y Saneamientos Argentinos; comenzando a
revertir la ola de privatizaciones de la dupla Menem-Cavallo.
Es
notable observar el gráfico que muestra la constante caída del índice de
pobreza extrema durante los gobiernos kirchneristas del 14% en el 2001 a cero
en 2017.
Aumentó el nivel de reservas internacionales
de usd 14.000 millones en 2003 a usd 47.000 millones en 2007. El volumen físico
de la producción industrial entre 2003 y 2007 creció a una tasa del 10.3%
anual.
Se
promocionó el ingreso de turistas: en el año 2004 ingresaron 3.4 millones,
cifra antes nunca alcanzada ni de lejos. La cifra siguió en aumento: en 2006
ingresaron 4.1 millones de turistas y en 2007 5.3 millones.
14.La
inflación después de la debacle
Luego de
la tremenda crisis del 2001 las presiones inflacionarias siguieron latentes.
Prácticamente nada había cambiado de la estructura económica de la Argentina,
no obstante, la aplicación de políticas efectivas y progresistas en los
gobiernos de Néstor y Cristina demostraron la posibilidad de mantener índices
razonables, dentro de las condiciones de un país asediado por los fondos buitre
que reclamaban el pago de los saldos de deuda con argumentos típicos de
mafiosos.
Los
grupos de poder económico ya no estaban en condiciones de golpear las puertas
de los regimientos para pedir la defensa de sus privilegios. Comenzó entonces
una maniobra basada en el dominio de los medios de comunicación, las noticias
falsas y engañosas a través de las redes y una complicidad mafiosa con un
sector importante del Poder Judicial.
Así
comenzó una nueva estructura de poder y de presión sobre el gobierno.
Durante
la presidencia de Néstor Kirchner los índices de inflación se mantuvieron en
niveles más que aceptables: año 2003: 3.7%, 2004: 6.1%, 2005: 12.3% y 2006:
9.8%.
En los
dos últimos años de gobierno comenzaron a aparecer los síntomas de una presión
desde los sectores de la economía concentrada que no aceptaban las políticas de
un gobierno auténticamente democrático. Un presidente que les dijo claramente a
los capitostes militares: ¡NO LE TENEMOS MIEDO!
En tanto
avanzaban los juicios por los crímenes de lesa humanidad.
15.Cristina
Fue
presidenta de Argentina desde el 10 de diciembre de 2007 hasta 9 de diciembre
de 2015. Sangre y corazón de líder, pocas personas pueden llegar a tener el
carisma y generar el cariño popular que ella generó.
Víctima
de los peores ataques que se puedan imaginar provenientes de los sectores del
poder económico, de los fondos buitre, del fascismo, los enfrentó con una
valentía que solamente una dirigente con su temple pudo sobrellevar.
Luego de
ocho años de gobierno durante los cuales la derecha no le dio descanso un solo
día, fue despedida en la Plaza de Mayo por una multitud de más de un millón de
compatriotas. Ningún presidente lo logró, sólo ella, Néstor sin duda lo habría
igualado.
Cristina
ganó las elecciones presidenciales el 28 de octubre de 2007. Obtuvo el 45.3%de
los votos: 8.652.293 ciudadanos la votaron, ganó en todas las provincias,
excepto San Luis un feudo de los hermanos Rodríguez Sa, a la sazón también
peronistas. Logro un caudal de votos histórico, superando en más de 22 puntos a
su contrincante, fue la primera y hasta hoy única mujer electa presidenta en
Argentina.
A sumió
el 10 de diciembre de 2007. Fue reelecta en 2011 en primera vuelta con más del
53% de votos válidos, con una ventaja de 38 puntos sobre su contrincante: Por
primera vez un candidato ganó en elecciones primarias sin necesidad de balotaje.
En porcentaje de votos solamente la superó Perón que en 1973 obtuvo el 62% de
los votos.
Cristina
recibió además el apoyo de decenas de académicos e intelectuales de nivel
internacional.
Uno de
los indicadores más relevantes de los resultados de las políticas de Néstor y
Cristina los dio la CEPAL. El organismo informó que en Argentina en el año 2011
el índice de pobreza había descendido al 5.7% y la indigencia al 1.9%.
Argentina era en ese momento el país con menos pobreza y el segundo con menor
indigencia. También resultó favorecida la clase media. Se duplicó su número de
9.3 a 18.6 millones, sobre 41 millones en 2011: 45% de la población era clase
media.
Estudios
efectuados por instituciones no kirchneristas demostraron que la pobreza
disminuyó un 81% y la pobreza extrema un 91%. (NY Times) también se redujo el
desempleo y la desigualdad.
Al mismo
tiempo se introdujeron sistemas informáticos de última generación para
disminuir la evasión fiscal: Clave Fiscal, Firma digital y simplificación de
las gestiones tributarias.
El avance
del proceso de democratización comenzó a molestar a la derecha política. El
apoyo del gobierno a pequeños y medianos productores agropecuarios comenzó a
molestar al sector oligárquico terrateniente.
Para
colmo de males el entonces ministro de Economía Martín Lousteau lanzó el 11 de
marzo de 2008 la fatídica Resolución 125. El enemigo estaba adentro, con el tiempo
Lousteau (radical) se incorporó al partido de Macri.
Esa
Resolución, que pretendía preservar a la economía argentina de la especulación
provocada por la crisis internacional, provocó la ira del sector oligárquico
agropecuario.
Organizaciones
como Sociedad Rural y otras rechazaron la fijación de nuevos valores móviles a
las exportaciones de soja y girasol y una reducción para el maíz y el trigo.
El
objetivo del gobierno era evitar el impacto de los precios internacionales sobre
los precios de los alimentos en el mercado interno.
Los enemigos
del gobierno arreciaron con sus ataques. El grupo Clarín, que estaba amenazado
de perder sus privilegios por la sanción de la ley de medios, fue uno de los
arietes.
El frente
reaccionario tomó fuerza y el 13 de marzo de 2008, soliviantado por el
incremento de los precios internacionales, declararon un paro patronal con
bloqueo de rutas. El paro duró 129 días. (Los organizadores eran SRA, FAA, CRA y CONINAGRO)
A partir
de ese momento se incrementó una enorme campaña de mentiras mediáticas y
juicios falsos que soliviantaron a una parte importante de la población
(especialmente entre la pequeña , mediana y gran burguesía) que inclusive,
habían sido netamente favorecidos por las políticas del gobierno.
Una
pléyade de periodistas se alineó con la derecha, se supone que a través de una
remuneración no despreciable.
Se comenzaron
a difundir noticias totalmente falsas apoyadas por sectores del poder judicial
que pusieron sus togas al servicio de los enemigos del gobierno, sembrando el
país de odio. El enemigo elegido era Cristina.
Durante
el paro Patricia Bullrich (en 2023 candidata a Presidenta por el Pro) publicó
una solicitada por la cual aconsejaba a los productores agropecuarios a evadir
las obligaciones tributarias dejando las cuentas bancarias al margen del
conocimiento de la Dirección General Impositiva, que acaparen granos en silos
bolsa, contrabandear, sub facturar exportaciones, abrir cuentas bancarias en el
extranjero para “hacer caer al gobierno” …desde su pasado Montonero nunca dejó
de ser una auténtica revolucionaria!
Lousteau
renunció y la presidenta dejó sin efecto la resolución 125. Años después la
presidenta Cristina le agradecería al ministro el “regalito”.
A pesar
del caos organizado por los sectores de derecha la inflación no se desbocó.
Inclusive los sectores reaccionarios comenzaron a sembrar dudas sobre el índice
oficial de precios y elaboraron su propio índice que difundían por la red de
medios de su propiedad.
La
creciente campaña de hostilidad contra Cristina provocó incertidumbre en la
población. A pesar de los esfuerzos de la población comenzó un aumento
paulatino de los precios. Argentina tiene expertos formadores de precios:
empresas oligopólicas, “fabricantes de opinión” etc.
La
evolución durante los ocho años de gestión de Cristina fue: 2007: 8.5%,
2008:7.2%, 2009: 7.7%, 2010: 10.9%; 2011: 9.5%; 2012: 10.8%; 2013: 10.9% y
2014: 23.9%.
En el año
2014 el bombardeo contra Cristina fue implacable, las acusaciones falsas, los
juicios sin pruebas, las falsedades en los medios: Clarín, canales de tv, redes
sociales etc. generaban en la sociedad odio e incertidumbre: el mejor caldo de
cultivo para alentar las expectativas inflacionarias. Lo peor vendría con el
gobierno siguiente…
Medidas
de un gobierno nacional y popular
Algunas
medidas para recordar y tener en cuenta para el futuro:
En
febrero de 2010 asumió Mercedes Marcó del Pont como presidenta del Banco
Central. Una de sus primeras medidas fue la reforma de su Carta Orgánica que restituía
el rol del Banco como promotor de crecimiento y empleo.
Se
incentivó el ahorro en pesos con un incremento de las tasas y se impulsó la
consolidación del sistema financiero.
El sistema bancario ganó solidez con un fuerte
incremento de los depósitos en pesos.
Es bueno
recordarlo, como una muestra histórica, la posibilidad de consolidar el sistema
con la moneda nacional. La plaza financiera argentina pasó a ser una de las más
desarrolladas de la región con utilización de técnicas avanzadas en la gestión
financiera.
Los
depósitos aumentaron un 39.1% en 2012, año que tuvo una tasa de inflación del
10.8%, en tanto los créditos se incrementaron en un 41.8%.
Al año
siguiente continuó la tendencia.
Se creó
una línea de créditos destinadas a proyectos de inversión productiva en
especial dirigido a Pymes. La financiación era en pesos y el plazo 36 meses.
Al mismo
tiempo crecían las reservas alcanzando un récord histórico: 52.000 millones de
dólares.
Axel Kiciloff
En esta
etapa no podemos dejar de mencionar el papel que jugó Axel Kiciloff, valioso
como docente, brillante como funcionario.
Su foja
de servicios es impecable. En el año 2011 asumió como Gerente General de
Aerolíneas Argentinas y también como director de Siderar, en representación del
paquete accionario del Estado.
Al asumir
Cristina su segundo mandato lo designó secretario de Política Económica y
Planificación del Desarrollo.
Trabajó
en el cargo asignado para mejorar la capacidad operativa de YPF, a la sazón
propiedad de la española Repsol como principal accionista.
Los objetivos de Repsol no coincidían con los
objetivos del gobierno.
Kiciloff
declaró: El Estado reclama un claro,
taxativo y preciso plan de inversión para revertir la situación actual y
constituir una reserva destinada a realizar inversiones. [En vez de eso,] la
empresa propuso capitalizar la compañía, emitir nuevas acciones y
distribuírselas a los dueños, esto podría tratarse de una maniobra
especulativa.
El 16 de abril de
2012, la presidenta Cristina
Fernández de Kirchner presentó el proyecto de ley «De
la soberanía hidrocarburífera de la República Argentina» que dispuso. la estatización parcial
de YPF. El 51% de las acciones pasó a manos del Estado y de las provincias
petroleras.
Otros proyectos importantes que se sancionaron fueron
el Plan Procrear que otorgó créditos para la construcción de 400.000 viviendas.
La decisión apuntaba a comenzar a solucionar el problema del déficit
habitacional y al mismo tiempo impulsar el crecimiento de la actividad.
El 18 de noviembre de 2013 la presidenta Cristina
Kirchner designó a Kiciloff ministro de Economía y Finanzas Públicas. Su
gestión se orientó a continuar con un modelo destinado a impulsar el
crecimiento de la economía con inclusión social.
El objetivo era impulsar un proceso de
reindustrialización, consolidar el mercado interno, combatir el desempleo y afirmar
el protagonismo del Estado como orientador de la política económica.
Se promulgaron diferentes programas económicos destinados
a incentivar el crecimiento y evitar la especulación financiera: Ahora 12,
Precios cuidados destinado a efectuar un control de los aumentos desmedidos de
precios (incluía una canasta básica con 302 productos), Red COM.PR.AR. etc.
Al implementarse el programa Precios cuidados en 2014
la inflación fue del 25.5%, debido a su aplicación al año siguiente se redujo
al 17.4%.
Otro de los proyectos fue: el plan “A rodar” por el cual se
otorgaban créditos para la adquisición de vehículos cero km. destinados a
propietarios de licencia de taxi.
El
SUBEneficios destinado a usuarios de tarjeta SUBE para obtener descuentos en la
compra de bienes y servicios de producción nacional incluyendo además hoteles,
restaurantes, bares, peluquerías, jugueterías, ferreterías, heladerías, cines y
teatros, farmacias, librerías, gimnasios etc.
El
plan RENOVATE promovía el recambio de heladeras y lavarropas antiguos por
modelos nuevos de industria nacional de gran eficiencia energética. Se podían
obtener con descuentos de hasta un 25 % y financiar el otro 75 % con
el plan de 12 cuotas sin interés de Ahora12.
La deuda Pública
Cuando
en 2003, Néstor Kirchner asumió la presidencia, la deuda pública era del 166%
del PBI. Durante su gestión y la de Cristina lograron un gran desendeudamiento.
En el año 2013 la deuda externa equivalía a menos del 40% del PBI. Fue un hecho
histórico.
También
se lograron acuerdos para saldar los saldos de deuda: con el Club de Paris en
mayo de 2014, durante la presidencia de Cristina, la delegación argentina
encabezada por Axel Kicillof firmo un acuerdo para saldar la deuda en 5 años.
Los fondos buitre
Un
sector marginal de los acreedores (holdouts o fondos buitre) de Argentina
rechazaron el acuerdo e iniciaron acciones judiciales contra el país en los
tribunales de Nueva York a cargo del juez Thomás Griesa, quien por supuesto
falló en contra de Argentina.
La
causa llegó a la Corte Suprema de EEUU que convalidó el fallo dejando firme la
sentencia.
El
importe adeudado era de 9.300 millones de dólares. Su cancelación acarreaba el
peligro de que los acreedores que habían aceptado los acuerdos se acogieran a
la nueva jurisprudencia, hundiendo nuevamente al país en el caos de la deuda
impagable.
La ley de medios
Uno
de los proyectos más importantes y que generó una amplia gama de debates fue el
de la llamada ley de medios.
En
el enunciado la ley estableció como objetivo: “la regulación de los servicios
de comunicación audiovisual” fue promulgada el 10 de octubre de 2009 por la
presidenta Cristina Kirchner. La nueva ley reemplazó a la anterior ley de
radiodifusión del año 1980, sancionada durante y con la autoría de la dictadura
militar.
Su
tramitación fue una verdadera lucha por el poder. El enfrentamiento entre el
sector del campo popular encabezado por el kirchnerismo frente al conglomerado
de sectores de derecha, encabezado por el monopolio de medios Clarín, fue
acompañado por los dueños del poder económico: terratenientes, grandes empresas
y sus fieles servidores: periodistas y presentadores a sueldo de la derecha y
también un sector de la justicia.
El
ataque fue furibundo y la principal destinataria era la presidenta.
Su
tramitación recorrió todos los senderos de los procesos democráticos.
Su
proyecto original era del año 2009 y recogía una propuesta de 21 puntos
elaborados por la “Coalición por una Radiodifusión Democrática”.
El
proceso había durado cinco años; fue analizado y discutido en 24 foros, realizados
en distintos puntos del país.
Sancionada
la ley, el grupo Clarín no demoró en recurrir a sus socios de la justicia.
Presentaron una andanada de medidas cautelares tendientes a inmovilizar la
aplicación de la ley, democráticamente sancionada.
A
pesar de ello la Corte Suprema, ante la evidencia de los hechos, el 29 de
octubre de 2013 dictó un fallo sancionando la constitucionalidad de la ley.
Pero,
hecha la ley hecha la trampa… dejó un resquicio para que los cuestionadores
siguieran presionando: el fallo no se ocupó de definir los requisitos que
debían cumplir los grupos mediáticos para llevar a cabo la desinversión y así
ajustarse a lo estipulado por la ley.
Al
mismo tiempo arreciaban los ataques en los medios y en los estrados judiciales
de “Comodoro Py” (sede de los tribunales de la Justicia Penal).
Se
comenzaron a fabricar toda clase de falsedades que fueron difundidas
abundantemente por los medios.
Se
difundieron toda clase de mentiras, falsas noticias y se iniciaron juicios
contrala presidenta y otros miembros del Poder Ejecutivo sin ninguna prueba
válida.
La
catarata fue incesante. La proliferación de las redes sociales fue un campo
propicio donde los “discípulos” de Steve Bannon trabajaron a destajo.
La
derecha ya no podía golpear a las puertas de los cuarteles para pedir el golpe
de estado, el golpe se dio utilizando el poder de los medios y de un sector del
poder judicial.
Para
colmo de males desde el Gobierno se designó a dedo” al entonces gobernador de
la Provincia de Buen os Aires: Daniel Scioli como candidato por el oficialismo.
Fue
un grave error. Ya en la campaña electoral quedó demostrada su incapacidad para
el destino que le había sido encomendado.
El
tiempo dio la razón a los que criticaron la decisión. La prueba contundente fue
la incorporación de Scioli, en 2024 como secretario de Deportes del gobierno de
Milei…
Presidencia de Macri
El
10 de diciembre de 2015 asumió la presidencia de la Nación.
Después de varios años, la derecha se hacía
con el poder.
En
la primera vuelta el candidato del Justicialismo Daniel Scioli ganó con el 37%
de los votos, Macri fue segundo obteniendo el 34%. Dado que no había una
diferencia de 10 puntos correspondía una segunda vuelta.
El
desempeño de Scioli en las discusiones preelectorales fue débil, falto de
argumentos.
El
de Macri no era mucho mejor, pero lo superó en picardía. Seguramente mejor
asesorado que su contrincante. En el balotaje el resultado fue 51% para Macri y
49% para Scioli.
Macri
fue el primer presidente que asumió con un proceso penal en curso, pero por
esos “recovecos” de la justicia, a los pocos días de asumir, fue “absuelto” por
el juez Sebastián Casanello.
Rápidamente
el grupo Clarín publicó un editorial apoyando al nuevo gobierno.
Una
de las primeras medidas del gobierno de Macri fue, mediante un decreto de
necesidad y urgencia, derogar los artículos de la Ley de medios, cuestionados
por el monopolio Clarín; con lo cual, los principales objetivos de la ley
quedaron sin efecto.
La
derogación fue confirmada por el Congreso de la Nación el 6 de abril de 2016 con
los votos de los legisladores oficialistas más los peronistas que respondían a
José Manuel de la Sota y Sergio Massa. Los traidores siempre aparecen en los
momentos más precisos.
Rec opilando datos: La inflación período 2003 – 2017
Los
índices oficiales de precios al consumo muestran la siguiente evolución:
Presidencia Néstor Kirchner: 2003: 3.7%; 2004: 6.1%; 2005: 12.3%; 2006:
9.8%
Presidencia Cristina Kirchner: 2007: 8.5%; 2008: 7.2%; 2009: 7.7%; 2010:
10.9%; 2011: 9.5%; 2012: 10.8%; 2013: 10.9%; 2014: 23.9%
Presidencia
de Macri: 2015: 26.9%; 2016: 40.5%; 2017: 24.8%; 2018: 47.6%
La suma de los índices anuales arroja los siguientes resultados:
Presidencia Néstor
Kirchner (2003-2006) 40.4%
Presidencia Cristina
Kirchner (2007-2010) 35.3%
Presidencia Cristina
Kirchner (2011-2014) 72.5%
Presidencia de Macri: (2015-2018) 193.5%
Los
números son más que elocuentes.
Los
gobiernos populares sometidos a presiones constantes de los formadores de
precios, los oligopolios, los exportadores, etc. lograron en sus períodos
presidenciales una inflación, con un récord en el último año del gobierno de
Cristina del 23.9% a pesar de ello la inflación de los cuatro años de su
mandato fue del 72.5%.
Durante
la presidencia de Macri la inflación se desbocó alcanzando en los cuatro años
de su mandato el 193.5%.
Esta
circunstancia demuestra que el neoliberalismo no es un buen remedio contra la
inflación.
Presidencia de Alberto Fernández
La
feroz campaña contra Cristina Kirchner continuó y se incrementó durante la
gestión de Macri. Se hablaba constantemente de una brecha insalvable entre la
derecha y la izquierda que hacía ingobernable al país.
Cristina
sorprendió al ambiente político con una jugada táctica que descolocó a la
oposición. Decidió designar como candidato a un personaje que había sido
funcionario de los gobiernos de Néstor y de ella misma, pero que en el año 2008
decidió abandonar su puesto y pasar a la oposición.
Su
curriculum, no obstante, hacía esperar una gestión más de acuerdo con los
postulados del kirchnerismo.
Había
sido jefe de campaña en las elecciones de 2003 que llevaron a Néstor Kirchner a
la presidencia. Fue su jefe de gabinete. Cuando Cristina asume en el 2007
vuelve a designarlo jefe de gabinete.
Siete
meses después renunció tras el paro agropecuario nacional orquestado por la
derecha más reaccionaria: los terratenientes de la Sociedad Rural más otras
organizaciones agrarias. El paró se extendió por 129 días poniendo en serios
aprietos al gobierno de Cristina ya que involucraba a un sector preponderante
en las exportaciones y en la provisión local de alimentos.
Claramente
Fernández estaba en la oposición.
Además,
se sumó a los sectores críticos de la presidenta. No obstante, en víspera de
las elecciones en la que se presentaría Macri por la reelección, Cristina, en
una jugada táctica, decidió designarlo como candidato de su movimiento a
presidente de la Nación siendo ella candidata a vicepresidenta.
Ese
movimiento descolocó a la oposición. Como jugada política coyuntural, fue
excelente, lamentablemente el candidato siguió políticas nefastas.
Fue
electo con el 48% de los votos contra el 40% que obtuvo Macri.
Alberto
Fernández pasará a la historia como el presidente que podría haber desarrollado
una gran gestión como gobernante pero que, lamentablemente, poco a poco su
inseguridad lo fue perfilando como una persona ineficaz y timorata. El gran
temor del presidente Fernández fue no terminar su gestión procesado penalmente.
Teniendo
en cuenta los antecedentes del lawfare contra Cristina y otros funcionarios,
evitó cualquier gestión que diera lugar a un proceso. A pesar de sus cuidados
apareció una causa sobre negociaciones con seguros que lo tendrá como
protagonista.
Además
su política anti inflacionaria fue un
fracaso. Terminó el último año de su mandato superando el 120% anual.
Facilitando el camino para la llegada de Milei.
Resumen
Período 1945 a 1975: Período de posguerra. En general tasas
anuales de dos dígitos con una excepción en 1959, gobierno de Arturo Frondizi,
que aplicó un programa de ajuste de corte neoliberal, totalmente opuesto a lo
prometido en su campaña electoral. Ese año marca un récord: el índice se eleva
al 129.5%
En el año 1974 durante la tercera presidencia de Perón, con
Gelbard como ministro de Economía, con la aplicación de un plan heterodoxo, con
controles de precios, se logró bajar la inflación anual del 62 al 17%. Los
salarios reales aumentaron un 13% y la expansión del gasto público impactó con
un crecimiento del PBI importante.
En junio de 1975 el ministro Celestino Rodrigo decide un ajuste brutal, al
mejor estilo neoliberal, devaluando la moneda en un 160%, y además, una fuerte
emisión monetaria, impactando en los niveles de precios. Como resultado del
ajuste la tasa de inflación que en 1974 había sido de un 25% aumentó a un 182%
en 1975. El golpe de Estado estaba en marcha...
A Rodrigo le sigue la dictadura genocida, que también aplicando programas
neoliberales (Martínez de Hoz y Cía.) lograron que ningún año la tasa de
inflación estuviera por debajo de los tres dígitos.
La suma de los índices anuales de la dictadura, desde 1976 a 1983, fue de
1997.8% es decir un aumento de los precios de casi 20 veces, con un promedio
anual del 250%.
La presidencia de Raúl Alfonsín también fracaso rotundamente en materia
antiinflacionaria. El único año que bajó de los tres dígitos fue 1986 con una
inflación del 82% (efecto del plan Austral anunciado el 14 de junio de 1985); pero,
sumados los períodos de su presidencia entre 1984 y 1989 los precios aumentaron
casi 48 veces: 4798.3%, con un promedio anual de 799.55%.
Recordemos que el otro ensayo neoliberal fue durante la presidencia de
Menem.
Exceptuando el primer año en que la inflación alcanzó el 2314%, los años
siguientes fueron de baja inflación.
El resultado negativo apareció por otro sector: la venta a bajos precios de
los mejores bienes del Estado, el ajuste fiscal y el aumento de la deuda
externa de 61.400 a 146.000 millones de dólares.
En el equipo de Cavallo ya jugaban
varios de los que reaparecieron años después en el equipo de Milei.
Bibliografía y
fuentes:
-INDEC
-BCRA
- Documento de Trabajo “Sistema
político, coyuntura económica y líneas de política económica en la Argentina
actual” - FLACSO Argentina / Área de Economía y Tecnología (Mayo 2023)
-El
Cohete a la Luna-Robelli-2023-11-23
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