La invasión de Rusia a Ucrania devino en un conflicto ingternacional de final imprevisible. El articulo fue escrito cuando la guerra cumplia un año
La invasión rusa a Ucrania determina grandes transformaciones en el panorama político internacional y particularmente de Europa. El conflicto es el resultado de un conjunto de acontecimientos que abarcan la posguerra, con etapas fundamentales como la disolución de la URSS y la guerra de los Balcanes.
Sin embargo, ninguno de estos hechos alcanzó la misma
significación política y geoestratégica.
Nunca, como hasta esta guerra, se había cuestionado la
hegemonía de EEUU. La gravedad del conflicto implica reacciones múltiples.
La cohesión de la derecha con su versión europea: el
Atlantismo, socio de EEUU desde la posguerra, da como resultado su adhesión al
conflicto, proclamando una nueva carrera armamentista con pronóstico incierto.
La derecha europea y la ultraderecha dominan el parlamento
europeo y sus instituciones. De los más de 700 diputados, la derecha mantiene
la mayoría, (incluyendo a la ultra derecha que cuenta más de 130
parlamentarios). Las decisiones de la política económica, el Banco Central
Europeo, etc. están bajo su dominio.
El conflicto pone en juego, nada menos, que la hegemonía de
EEUU. Su presencia en Ucrania (que no es miembro de la OTAN) data de hace años:
especialistas de las FFAA yankis están entrenando fuerzas especiales por lo
menos desde el Maidan (2014). El conflicto en el este de Ucrania, la zona ruso
parlante del Donbas, viene agravándose desde esa fecha. Para Rusia es una zona
estratégica: además de tratarse de una zona industrializada incluye la
península de Crimea y el puerto militar de Sebastopol.
Algunos analistas consideran que la superioridad bélica de
EEUU respecto a Rusia es 14 a 1, no solo por armamento, también por tecnología,
comunicaciones, etc. Pero Rusia es una gran potencia atómica y sus armas
nucleares también navegan en submarinos que pueden estar, si no están ya, en
zonas clave.
EEUU tiene poblado el cielo de Rusia de satélites que suministran
información detallada al milímetro. Si Rusia no le baja alguno es porque sería
internacionalizar el conflicto; en ese supuesto sería impredecible el
resultado.
Biden, anulando su promesa, ha renunciado a no ser el
primero en lanzar la bomba. En realidad, suena más a bravuconada de cowboy que
ha resultado positivo: ¿Cuánto piensa que tardaría en llegarles la respuesta?
EEUU incita a la compra de sus armamentos, es el único país
que gana dinero con esta guerra. Japón, que luego de Hiroshima fue su perrito
faldero, ahora decidió invertir 340.000 millones de dólares en armamentos de
alta tecnología. Será con su incorporación la tercera fuerza mundial luego de
EEUU y China.
El plan estratégico del imperialismo es a escala planetaria,
por eso la diseminación de bases y el AUKUS (pacto de seguridad trilateral
entre Australia, el Reino Unido y los Estados Unidos). La estrategia tiene como
objetivo hostigar a China, provocándola para que se decida a invadir Taiwán.
Los chinos consideran a Taiwan parte de su territorio y difícilmente se presten
a la provocación.
El intento de frenar el proyecto chino de la “ruta de la
seda”, otro de los objetivos de EEUU, parece infructuoso. El plan chino es una
expansión pacífica que va en busca de materias primas, pero con obras y
emprendimientos.
Es importante señalar que China e India ya alcanzan en
conjunto casi la mitad de la población mundial. Rusia es el país más extenso
del planeta sobrado de recursos naturales, etc. Es decir que, si bien EEUU
sigue siendo en diversos aspectos la primera potencia mundial, su hegemonía a
futuro no está garantizada.
Rusia mantiene ocupados 100.000 km2 de Ucrania, es el 20% de
su territorio, no lo abandonará sin condiciones. Por su parte los fondos de
inversión de EEUU están analizando la posibilidad de apropiarse de 17 millones
de hectáreas del fértil territorio ucraniano.
Mientras tanto, miles de rusos y ucranianos emigran o huyen
para evitar ser convocados.
En Europa, la obediencia de conservadores y
“socialdemócratas” al imperio yanki es lamentable: los Josep Borrell (alto
representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de
Seguridad y vicepresidente de la Comisión Europea), Úrsula von der Leyen
(presidenta de la Comisión Europea), etc. llamando a la guerra son patéticos;
los verdes alemanes, otrora ecologistas y de “izquierda”, ahora se engancharon
en el armamentismo, ¡pero se oponen al uso del glifosato! Dan vergüenza ajena.
Actualmente en España y Francia las movilizaciones más
numerosas son por los temas de pensiones (jubilaciones) y por la sanidad
pública, que es lo que queda del estado de bienestar. Las movilizaciones contra
la guerra convocan a grupos minoritarios. Los gremios mantienen
fundamentalmente una actitud negociadora respectos a salarios y condiciones de
trabajo. Sin embargo, va creciendo la movilización social en España. Reino
Unido, Francia, etc. Crece el rechazo al aumento de los presupuestos militares
y la inflación. el aumento de precios.
Están programadas protestas y huelgas para los próximos días.
En tanto la deuda pública de los países no deja de aumentar.
Es sustancialmente mayor la financiación presupuestaria incrementando el
endeudamiento: aumento de la materia prima para la especulación financiera:
fondos de inversión, mercados de futuros, etc., en beneficio principalmente del
complejo financiero de EEUU.
El tema de la deuda también afecta a EEUU que tiene un
crecimiento exponencial, generando fuertes tensiones con los sectores que deben
aprobar su crecimiento. También debieron apelar a medidas extraordinarias
quebrando la “biblioteca del saber neoliberal” poniendo en marcha la “Ley de
reducción de la inflación” que otorga subvenciones por 369.000 millones de
dólares. El objetivo es desplazar hacia su territorio producción industrial y
tecnológica, en particular europea. Sobre llovido, mojado…
Uno de los grandes perjudicados del conflicto es Alemania,
no solo por esta medida, el sabotaje al gasoducto Nord Stream, cuya autoría
está más que probada, privandola de su principal fuente energética y obligándola
a recurrir a importaciones más caras y también más agresivas respecto al clima
(reactivación de minas de carbón, etc). Este panorama se va extendiendo por
Europa y seguramente crecerán las reacciones durante los próximos meses.
Al desastre global que genera esta guerra debe añadiese la
exigencia de la OTAN, a sus estados miembros, del incremento de los
presupuestos militares hasta el 2% del PIB. El principal beneficiario es la
industria armamentística de EEUU.
Al respecto conviene recordar que los investigadores del
Centre Delàs de Barcelona han determinado que lo realmente gastado, sumando
todas las partidas vinculadas al gasto militar, por lo menos en España, superan
ya, largamente, el reclamo de la OTAN.
En España la “Plataforma por la Paz, contra las guerras:
OTAN No” reclama: desvincular a España de la guerra, renuncia de España a la
OTAN, reducción drástica del gasto militar, defensa de la neutralidad y la necesidad urgente de encarar una solución
negociada para alcanzar la paz.
Barcelona, 11 de febrero de 2023
Osar Exposito
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