google-site-verification=FRCu69N9a4YBX7KF3q4H3foYbM2P4dGbY Marxismo y mercados: Multiplicar las formas de participación

lunes, 18 de febrero de 2002

Multiplicar las formas de participación

 


(Entrevista a Carlos Heller por Oscar Estévez)

Ser gerente de un banco como el Credicoop y, además, integrante del Frente Nacional contra la Pobreza (Frenapo) le permite una visión privilegiada de los acontecimientos...


-Tengo que aclarar que mi participación en el Frenapo no significa una representación institucional del banco en el cual trabajo, sino que es una etapa más en mi vida de militante del movimiento cooperativo y de diversas iniciativas progresistas que buscan construir una sociedad más justa y solidaria.

 Hecha esta aclaración, creo que efectivamente resulta muy interesante mi actividad, por un lado, como responsable de la gestión de un importante banco cooperativo y, por otro lado, como integrante de un movimiento social integrado por diversos dirigentes políticos, sociales y de los derechos humanos.

Como responsable del banco, estoy obligado a seguir muy de cerca, y analizar, los acontecimientos políticos, económicos y sociales dentro de los cuales el banco debe operar.

En este caso no alcanza con los deseos y la voluntad de cambio, sino que es preciso conocer cuáles son los escenarios presentes y futuros, las relaciones de fuerza y los conflictos entre los distintos sectores. Una adecuada comprensión de estos factores es decisiva para definir la estrategia y la operatoria de un banco cooperativo que se ha convertido en un importante referente de la vida económica, financiera y social del país.

Como militante social en el Frenapo, trato de aportar esta visión de la realidad del país formada en el trabajo diario, pero al mismo tiempo me enriquezco con la opinión y la experiencia de dirigentes sociales, diputados nacionales o integrantes del clero.

La experiencia es muy valiosa. En poco tiempo se ha conformado un movimiento que es hoy referente para muchas personas que desean un profundo cambio económico y social en nuestro país.

El Frenapo ha llevado adelante iniciativas tan importantes como la de la Consulta Popular por el Seguro de Empleo y Formación.

 El Frenapo está intentando cubrir una de las mayores deficiencias de los sectores populares, la organización y la coordinación de diferentes iniciativas y movimientos que comparten objetivos globales comunes.

En el comienzo de su gestión, el presidente Eduardo Duhalde hizo declaraciones que generaron expectativas favorables. -El modelo -que desde el movimiento cooperativo habíamos denunciado ya a comienzos de 1991 como profundamente concentrador, regresivo y excluyente- dejó al país a fines del 2001. tras once años, en un cuadro de profunda crisis política, económica y social.

En su asunción, el presidente Duhalde estableció algunas líneas de su gestión. Prometió cambiar un modelo que se había agotado, por una "nueva alianza” entre el Estado y los sectores productivos que remplazara a la alianza anterior en la cual (Frenapo).

“Para George Bush el  fracaso de la Argentina no se explica por la receta neoliberal, sino porque la dosis aplicada fue insuficiente..”

 Duhalde en su carta a Bush hizo profesión de fe anti dirigista y las nuevas medidas comenzaron a seguir ese rumbo...”

En la resolución predominaban los intereses de la banca extranjera y las empresas privatizadas. Entre otras definiciones, se comprometió a devolver los depósitos en la moneda original en la cual fueron constituidos y prometió una política social tendiente a atender las necesidades de los sectores excluidos.

Las líneas directrices del nuevo plan económico fueron establecidas a través de la "Ley de Emergencia Económica", aprobada rápidamente por las dos Cámaras del Congreso con el apoyo del justicialismo, el radicalismo y sectores del Frepaso,  que incluye una exagerada delegación de facultades en el Poder Ejecutivo.

Las retenciones a la exportación de hidrocarburos incluida en esa Ley constituyeron quizá la única medida que apuntaba a afectar a los sectores “ganadores” de la década de los 90

Inmediatamente se hizo sentir la presión del exterior: el gobierno norteamericano, los gobiernos europeos y el FMI se expresaron de una forma desconocida hasta este momento en el país.

Aquellas cosas que seguramente antes se decían a través de llamadas telefónicas o “ memos” reservados se difundieron a través de los diarios, las revistas especializadas o los comunicados oficiales.

La presión está dirigida a que el nuevo gobierno deje de lado las iniciativas “dirigistas” (el control de cambios, el congelamiento de las tarifas de los servicios privatizados, el impuesto a los hidrocarburos, la ruptura de negociaciones con los acreedores externos) y asegurarse que la Argentina seguiría con el modelo liberal.

Para George Bush el fracaso de la Argentina no se explica por la receta neoliberal, sino porque la dosis aplicada fue insuficiente.

Duhalde en su carta a Bush hizo profesión de fe anti dirigista y las nuevas medidas comenzaron a seguir ese rumbo: la apresurada flotación cambiaria, la austeridad (aunque no suficiente para el FMI) del Presupuesto y la política monetaria restrictiva.

Sin embargo, el FMI está dispuesto a no aflojar y va por más: mayor ajuste fiscal, nueva ley de coparticipación, reforma tributaria, respeto a las inversiones extranjeras, reconversión del sistema financiero que incluya debilitamiento de la banca pública, entre otras medidas.

Son los partidos decisivos que se jugarán en las semanas y meses que vienen.

Qué está bien, ¿qué está mal y qué está muy mal...? –

Yo estoy de acuerdo con la idea, no necesariamente con la instrumentación de la pesificación. La convertibilidad nos había dejado prácticamente sin moneda y sin política monetaria. La dolarización hubiera significado el abandono total y definitivo de nuestra soberanía monetaria. La pesificación es un intento por recuperarla.

El otro punto que considero positivo es la capacidad del Banco Central de actuar como prestamista de última instancia. Con la pesificación, el Banco Central puede emitir dinero para asistir a los bancos. Esta capacidad debería utilizarse para apoyar a la banca nacional.

Pero hay muchas cosas en las cuales no estoy de acuerdo. La estrategia del gobierno consistió en que la devaluación mejorara la competitividad de los sectores que producen bienes comercializables con el exterior (es decir, los bienes que se exportan o que compiten con productos importados), mejorando sus ingresos y manteniendo los costos locales (salarios, servicios públicos, costo financiero).

El objetivo es mejorar la competitividad de muchos sectores muy golpeados por el retraso de tipo de cambio y, con el tiempo, lograr una mayor inserción de la producción argentina en los mercados internacionales.

Con esta estrategia habrá muchos sectores del poder económico que se verán beneficiados. Los primeros beneficiados son quienes han fugado sus capitales al exterior ya que ahora sus dólares tienen un mayor poder adquisitivo en términos de activos argentinos. Muchos de ellos son los empresarios locales que vendieron sus firmas al capital extranjero.

Según los datos del Ministerio de Economía, al mes “La dolarización hubiera significado el abandono total y definitivo de nuestra soberanía monetaria.

La pesificación es un intento por recuperarla

“Al mes de setiembre último, los activos de argentinos en el exterior alcanzaban 101.000 millones de dólares, de los cuales 4.300 son inversiones inmobiliarias, 13.000 millones son empresas, 27.000 millones son depósitos y 25.000 millones son otros activos con renta .”

El total se completa con una estimación de 25.000 millones de dólares en cajas de seguridad en el país y otros activos. También se verán beneficiadas las grandes empresas extranjeras y locales vinculadas con las exportaciones de productos agropecuarios, agroindustriales y de ciertos sectores industriales (siderurgia, petroquímica, aluminio, entre otros) y aquellas empresas que compiten con productos importados.

Los grupos económicos locales, pero también muchas empresas transnacionales, se han beneficiado con la pesificación de las deudas, mientras que sus ingresos aumentarán al ritmo de la devaluación.

 El costo de esa pesificación deberá ser soportado por los ahorristas y por el Estado Nacional con nueva deuda que se traducirá en futuros recortes de gasto y aumentos de impuestos.

Cabe preguntarse entonces si marchamos-como prometió Duhalde- a un nuevo modelo económico. En primer lugar, aparece, por lo menos en estas primeras semanas de gestión, un predominio de otra fracción del poder económico dominante en la Argentina.

La "nueva alianza” anunciada por Duhalde parece apoyarse en los grandes grupos económicos locales, algunos de ellos orientados hacia la exportación, y dejar en segundo lugar los intereses de las compañías privatizadas y bancos internacionales.

De todos modos, dado el peso de estos  sectores, es necesario ver su influencia en el curso de las futuras medidas.

Además de este cambio que parece producirse entre las fracciones del poder económico, no se advierten medidas que apunten a romper con el modelo económico iniciado a comienzos de los 90.

Quizá los cambios más significativos se produzcan en la forma de inserción comercial de la Argentina en el mundo, en un momento en que la afluencia de capitales hacia los países dependientes se ha reducido sustancialmente.

Los dólares provenientes de las exportaciones deben remplazar a los dólares que llegaban como préstamos financieros o inversiones de cartera.

De todos modos, la esencia del modelo está dada por la concentración y extranjerización de la propiedad y los ingresos y, en la medida en que no se produzca un shock redistributivo a favor de los sectores más postergados, el cambio en la política económica no podrá calificarse como un cambio de modelo.

En lo inmediato, las medidas adoptadas, en particular las medidas de devaluación y pesificación, determinan transferencias de riqueza e ingresos entre las distintas fracciones del capital monopólico, pero al mismo tiempo-en ausencia de otras medidas- hacen más regresiva la distribución del ingreso afectando a los sectores de ingresos fijos. Por lo tanto, el resultado será una distribución del ingreso todavía más regresiva.

Qué propone?

Nuestro país necesita, en primer lugar, fortalecer la democracia y sus instituciones a partir de una mayor participación de los sectores sociales. La crisis de representatividad no debe llevar a una ausencia de política sino a multiplicar las formas de participación para dotar de mayor contenido a la democracia.

 Esta participación, para que no se esterilice, debe conducir a renovadas opciones políticas con propuestas alternativas al modelo vigente en el plano económico y social.

 Decíamos que no habrá un cambio de modelo sin un verdadero shock redistributivo, ésta debe ser la línea directriz de los cambios a implementar.

 La propuesta del Seguro de Empleo y Formación es una herramienta movilizadora y una propuesta concreta para comenzar a implementar este shock redistributivo. Es el mecanismo para otorgar ingresos y comenzar a reinsertar productivamente a los millones de compatriotas excluidos.

 Debe ser utilizado también para movilizar emprendimientos productivos “No se advierten medidas que apunten a romper con el modelo  económico iniciado a comienzos de los 90.

 La crisis de representatividad no debe llevar a una  ausencia de política sino a multiplicar las formas de participación para dotar de mayor contenido a la democracia a nivel local con un rol decisivo de los municipios.

Al mismo tiempo se necesita un impulso al consumo interno elemento responsable del 70% de la demanda global y del que dependen las mayorías de las pymes de la producción y los servicios.

Cuando los sectores populares plantean este tipo de propuestas se les objeta la imposibilidad de financiarlos. El FRENAPO ha hecho un esfuerzo por establecer las fuentes de financiamiento de sus iniciativas.

En primer lugar se requiere un cambio sustancial del régimen impositivo ara que los sectores empresariales beneficiados durante la última dictadura aumenten su tributación igual que las grandes ganancias y los grandes patrimonios personales cuya contrib ución en nuestro país se encuentra entre la mas b ajas del mundo.

También pueden obtenerse recursos concentrando los distintos programas sociales que tienen un elevado costo de administración.

Los fondos que recaudan las AFJP pueden ser utilizados a través de la compra de Títulos públicos en el financiamiento de este programa.

La administración de los medios de pago de la comunidad y la canalización del ahorro del público hacia la inversión son elementos esenciales de un país que debe recuperar su economía y resolver los problemas sociales.

En materia financiera tenemos que construir un sistema que sea concebido como un servicio público ya que la administración de los medios dse pago de la comunidad y la canalización del ahorro público hacia la inversión son elementos esenciales que un país que debe recuperar su economía y resolver los problemas sociales. Para ello es necesario reformar la actual Ley de Entidades Financieras que fue sancionada por la última dictadura militar.

Dentro de la nueva concepción de actividad financiera debe definirse el rol de cada greupo de bancos. La banca nacional y en primer la banca pública y cooperativa son las entidades idóneas para atender a las pymes, las economías regionales, los empleados y trabajadores.

La banca extra jera debe cumplir el rol de favorecer las relaciones comerciales yt financieras con el exterior pero, no tiene ningún sentido que vengan a captar el ahorro nacional para volcarlo a las grandes empresas, en primer lugar las trasnacionales.

Buen os Aires, 18 de febrero de 2002

TESIS 11 - N° 62 / marzo - abril 2002

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