google-site-verification=FRCu69N9a4YBX7KF3q4H3foYbM2P4dGbY Marxismo y mercados: Génova, el G-8 y los piqueteros

martes, 30 de octubre de 2001

Génova, el G-8 y los piqueteros

 


 Oscar Exposito

 "É o rico cada vez fica mais rico É o pobre cada vez fica mais pobre... "(canción brasileña)

Carlo Giuliani, 23 años, asesinado por la represión durante el encuentro del G-8 en Génova.

El primer muerto del movimiento antiglobalización.

“Los sucesos de Génova incorporaron un capítulo más del creciente enfrentamiento entre dos ideologías a nivel planetario.”

 

Durante la protesta de los días 20 y 21 de julio de este año el terrorismo policial se instaló en las calles de Génova.

Un "carabinieri” asesinó de dos balazos a quemarropa al militante antiglobalización Carlo Giuliani de 23 años, que además fue aplastado con las ruedas del vehículo policial. También cerca de la medianoche del 21 la policía incursionó en forma violenta en el Genoa Social Fórum y en una escuela vecina donde se alojaban varios periodistas y manifestantes que fueron víctimas de una brutal represión.

Según testigos, los policías entraron gritando "Viva il Duce!". Con cascos y cubriendo sus rostros con pasamontañas y pañuelos.

El saldo fue de 60 heridos y 92 detenidos. Los militantes fueron salvajemente golpeados, sus gritos de dolor se escucharon a varias cuadras de distancia. Uno quedó en estado de coma. También se constató la infiltración de activistas violentos que, con la anuencia de la policía, participaban impunemente en los desmanes.

Mientras tanto en el Palacio Ducal de Génova se reunían los integrantes del G-8, es decir la cumbre del poder político del planeta. Sin embargo, su imagen mediática ha perdido poder frente a las escenas de los militantes que protestan contra las propuestas neoliberales.

Algunos observadores aseguran que no es casual que tan brutal represión provenga de un gobierno de centro-derecha como el de Silvio Berlusconi; si bien es sabido que las policías del mundo están coordinadas, también hay que tener en cuenta que la derecha está peleando la hegemonía en Europa y que, además, tienen en George Bush a un aliado invalorable.

 Los sucesos de Génova incorporaron un capítulo más del creciente enfrentamiento entre dos ideologías a nivel planetario.

Las continuas protestas que se suceden desde Seattle (1999) van marcando el sendero de los justos reclamos ante la dualidad extrema que engendra el sistema entre beneficiarios y víctimas, reclamos que muestran el agotamiento de las ideas que sustenta el Grupo de los 8, como preanunciando el final de una era.

Resulta sintomático que algunos líderes del G-8 y muchos medios de comunicación comenzaron a definir la protesta como "anticapitalista", como una necesidad de demonizar los planteos.

Ante el aumento de las manifestaciones en su contra, los líderes del G-8 tienen crecientes dificultades para hallar un lugar apropiado para sus encuentros. Se llegó a proponer que se desarrollen en el medio del desierto o en algún crucero, como en Génova, lo que demuestra el temor al incremento de las protestas.

El reclamo antiglobalización no se agota en sí mismo. Incluye propuestas para el cambio. El Movimiento de Resistencia Global es una organización mundial integrada por diferentes agrupaciones sociales, sindicatos, intelectuales, ecologistas, indigenistas y grupos perjudicados por el sistema al que acusan de inmoral e injusto.

El Movimiento se define como no violento (es más, denuncia la aparición de partícipes de dudosos orígenes y objetivos, generalmente protegidos por la misma policía y que están interesados en criminalizarlo con el fin de desprestigiar una protesta que se extiende a escala mundial y molesta a los intereses económicos más poderosos).

Sus activistas piden una sociedad con mayor justicia social, control del poder de las transnacionales, distribución equitativa de la riqueza y democratización de las instituciones económicas mundiales.

El objetivo principal de sus ataques son las empresas multinacionales y los órganos decisorios en la economía y política internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

 Integran sus filas activistas tan destacados como Susan George, Ralph Nader, Hazle Henderson, el Subcomandante Marcos, entre otros, pero carecen de líderes y rechazan las jerarquías.

Los simpatizantes toman las decisiones en asambleas en las que se intenta que nadie monopolice el protagonismo. De tal forma, existe a nivel mundial un hilo conductor que se consolida a través del tiempo y que va incluyendo los reclamos de los diversos sectores afectados de todo el planeta, incluso en el interior de los Estados Unidos donde los indicadores de pobreza tienden a agravarse*.

 La dualidad mientras tanto, sigue en aumento una brutal polarización de ingresos entre países desarrollados y dependientes, originada en la evolución de la economía mundial en los 90 y fruto de la aplicación de las políticas neoliberales.

Se estima que esa brecha se incrementó entre 30 y 60 veces en las últimas tres décadas, hasta tal punto que el 20 por ciento de la población mundial concentra el 86 por ciento del consumo total.

El intercambio desigual, el pago de la deuda externa y los giros de utilidades de las multinacionales motivan una enorme transferencia de recursos desde la periferia a los países llamados centrales.

La debacle que está sufriendo la Argentina la padecen, en mayor o en menor medida, la mayoría de los países latinoamericanos, asiáticos, africanos y del este europeo, afectados además por dificultades para la incorporación de tecnología de última generación, la debilidad de su sistema financiero y la competencia de productos extranjeros subsidiados.

Por su parte, los sucesivos equipos económicos echan nafta sobre el fuego mediante la aplicación de planes recesivos que provocan la reducción del mercado interno cada vez más pauperizado y que constituye, históricamente, el principal motor del desarrollo de nuestra economía.

El  sistema busca la protección de rentistas y especuladores a costa del castigo de la mayoría de la población. La solución para los cipayos de turno parece ser la intensificación de las relaciones carnales, es decir, más entrega; o sea: privatización del Banco Nación ALCA, patentes medicinales, adhesión al Plan Colombia, base misilistica, reservorio nuclear, etcétera...

De tal forma, nuestro país sigue acompañando el retroceso de sus hermanos latinoamericanos, lo que significa, por otra parte, contribuir a reforzar la hegemonía de los países centrales con los Estados Unidos a la cabeza.

La Argentina sufre por las dificultades para colocar sus productos en el exterior, no sólo por el tipo de cambio sino también por los subsidios que tanto los Estados Unidos como el Mercado Común Europeo brindan a sus exportaciones y también por las remesas de utilidades y los aportes para el pago de la deuda.

Está atrapada por una tenaza de la que, en las condiciones actuales, no puede zafar. Continúa la destrucción sistemática de su opacidad productiva y de crecimiento, afectando a la inmensa mayoría de la población y provocando un incremento en la cantidad de habitantes en condiciones de pobreza extrema, propia de países con un nivel de desarrollo muy inferior.

La crisis que afecta desde hace más de tres años a nuestro país es una etapa más de las que se produjeron en México (1995), Sudeste Asiático (1997), Rusia ( 1998), Brasil ( 1999) y Ecuador (2000).

El efecto dominó arrastra sucesivamente a las economías dependientes agobiadas por las caídas de los precios de sus exportaciones, la fuga de capitales y aplastadas por el endeudamiento externo que crece constantemente.

 No es casual entonces que a lo largo y a lo ancho del país crezcan los reclamos con diferentes formas de expresión -entre ellas la de los piqueteros- que se van integrando a la propuesta mundial por la demanda de cambios políticos profundos.

Bibliografía

Emir Sader. Después del Neoliberalismo. ALAI. Temas para el Foro Social 2002. ALAI.

Katz, Claudio. Argentina. Crisis económica.

Gambina, Julio. Resistencia internacional a la globalización.

Petrella, Ricardo. "Criminalizar a la antimundialización”. El Dipló. agosto de 2001.

“El reclamo antiglobalización no se agota en si mismo. Incluye propuestas para el cam bio.” as

*Véase C. Tomada: "La contracara del sueño americano", Clarín, 23/6/2001

 TESIS 11 - N ° 59 / setiembre - octubre 2001

No hay comentarios:

Publicar un comentario